"Es irreal", declaró ayer la alcaldesa de la pequeña localidad noruega de Kongsberg, que quedó con una mezlca de miedo, pánico y estupor después de una media hora fatídica de este miércoles. En la ciudad, donde viven apenas 26.000 personas, un hombre utilizó un arco y flechas para asesinar a cinco personas "al azar", después de amenazar en un supermercado y caminar por el centro entre las 18:15 y las 18:47.

El atacante fue identificado como Espen Andersen Bråthen, un danés de 37 años convertido al islam radicalizado que ya había hecho sonar las alarmas anteriormente por su extremismo. Ahora, el hombre será interrogado y sometido a un examen psiquiátrico. Según confirmó la policía, además del arco y flecha se usaron otras armas que todavía no se pudieron identificar. 

Las autoridades, que lograron capturar al sospechoso tras un breve enfrentamiento y un escape transitorio, están seguras de que el hombre actuó solo, pero todavía no saben por qué. La policía confirmó que el atacante está radicalizado, pero no indicaron que hubo una motivación terrorista detrás del ataque, algo que sí hicieron los servicios de inteligencia (PST). “Los hechos ocurridos en Kongsberg apuntan por el momento a un atentado terrorista, pero será la investigación, conducida por la policía del distrito suroeste, la que determinará qué los motivó”, declararon. 

Las víctimas son cuatro mujeres y un hombre, de entre 50 y 70 años, pero la policía todavía no los identificó. Frente a la iglesia local se colocaron varias velas y todavía se mantienen las puertas abiertas para consolar a los familiares o asustados. Además, el ayuntamiento de Kongsberg habilitó un centro de acogida para familiares y afectados y movilizó un equipo de crisis para afrontar la situación. 

Quién es el responsable del ataque con arco y flecha en Noruega

Espen Andersen Bråthen ya había tenido conductas sospechosas, pero no este año. “En 2020, no sé la fecha exacta, recibimos informes alarmantes sobre el atacante”, reveló el funcionario de la policía Ole Bredrup Saeverud en rueda de prensa, quien aseguró que la investigación es reciente como para confirmar un ataque terrorista, pero es la principal hipótesis que se baraja.

Según publicaron medios locales, Bråthen habría sido condenado en 2012 a 60 días de prisión condicional por robo y posesión de drogas, mientras que en julio de 2020, un tribunal dictó seis meses de prohibición de visita a su familia en Kongsberg. Dos meses antes de esa condena, había entrado en casa de sus padres y amenazado con matar a su progenitor, dejando una pistola en el sofá antes de marcharse.

El sospechoso tenía antecedentes penales

En 2017, Bråthen publicó dos videos en un perfil de Facebook con otro nombre, que también fueron enviados a la policía, esta vez por un amigo del sospechoso. Allí decía: "Hola. Soy un mensajero. Vengo con una advertencia. ¿Es esto realmente lo que quieren? Y para todos los que quieran recuperarse, entonces ha llegado el momento. Testifiquen que son musulmanes".

Aparentemente, las víctimas fueron elegidas al azar, y el atacante se metió en sus casas para asesinarlos. La policía no confirmó que armas se usaron además del arco y flecha, y esperan que las autopsias de las víctimas revelen más datos. 

Al ser interrogado por la noche, el sospechoso reconoció los hechos. “Se explica con detalle y habla y coopera con la policía”, señaló Fredrik Neumann, el abogado defensor del sospechoso.

Kongsberg quedó sacudida y Noruega alarmada

"Escuché gritos de niños, ladridos y ruidos de helicóptero girando en torno a mi casa", declaró Terje Kristiansen, otro testigo, a los medios. "No he dormido mucho esta noche", añadió. "Es una tragedia, es horrible. Una no piensa que algo así pueda ocurrir en Kongsberg", declaró por su parte Kari Anne Sand, alcaldesa de esta localidad. 

Por su parte, el Rey Harald comunicó: "Estamos consternados por los trágicos acontecimientos ocurridos anoche en Kongsberg. Nos solidarizamos con los familiares y los heridos en el dolor y la desesperación. Y pensamos en todos los afectados de Kongsberg que han experimentado que su entorno local seguro se convirtió de repente en un lugar peligroso. Nos estremece a todos cuando ocurren cosas horribles cerca de nosotros, cuando menos lo esperas, en medio de la vida cotidiana en la calle".

Una de las flechas que disparó el atacante

El ataque se produjo un día antes de que el ahora primer ministro Jonas Gahr Støre asumiera la jefatura de Gobierno. El líder laborista, que ganó con una fuerte campaña ambiental, abrió su intervención en el Parlamento enviando sus condolencias a los familiares de las víctimas.  "La noticia que recibimos de Kongsberg esta noche es terrible", dijo la primera ministra saliente, Erna Solberg. "Ha habido varias víctimas, la situación es terrible. Entiendo que mucha gente tiene miedo. Por eso quiero enfatizar que la policía tiene el control de la situación".

Además, la productora Nordisk Film decidió aplazar el estreno de “Vildmænd” (Hombres salvajes), una película que transcurre en Noruega y en la que uno de sus personajes centrales porta un arco y flechas.

El país había sido blanco de ataques en varias ocasiones en el pasado. La última vez en agosto, hace dos años, un extremista de derecha noruego de 22 años le disparó a su hermanastra nacida en China y luego atacó una mezquita cerca de la capital, Oslo. Fue condenado a una pena máxima de al menos 21 años de prisión.

El peor ataque, sin embargo, fue el cometido por Anders Breivik años antes, quien lo llevó a cabo en 2011. Primero hizo explotar una bomba que había colocado en el distrito gubernamental de Oslo, donde fallecieron 8 personas, y después se dirigió a un campamento de verano de la organización juvenil socialdemócrata en la cercana isla de Utøya, donde asesinó a 69 personas.