Las compañías BMW y Daimler se enfrentan a más dificultades en China, después de que el aumento de aranceles a los automóviles importados desde Estados Unidos obligase a las automotrices a aumentar los precios y a los consumidores a aplazar nuevas compras.

BMW, que al igual que Daimler envía vehículos deportivos utilitarios fabricados en Estados Unidos a China, informó que seguirá el ejemplo de Tesla y aumentará los precios en el país asiático.

Este es el resultado de la decisión de China de aumentar los aranceles al 40% el 6 de julio, como parte de una guerra comercial con Estados Unidos. Casi simultáneamente el gobierno chino redujo los aranceles de importación para automóviles del resto del mundo.

Los fabricantes de automóviles de Estados Unidos sin plantas en China (Tesla) o aquellos que hacen envíos de Estados Unidos a China o importan una parte importante de sus ventas (Daimler, BMW, Fiat) están sintiendo el impacto del nuevo entorno comercial.

En consecuencia, los fabricantes de automóviles han intensificado sus esfuerzos para fabricar más coches a nivel local.

Tesla quiere invertir más en el mayor mercado automotriz del mundo y tiene planes para abrir una fábrica cerca de Shanghái. BMW quiere hacerse con una mayoría controladora en su empresa automovilística china, mientras que Daimler ha dicho que considerará el ensamblaje de coches a partir de kits de componentes, una práctica común para evitar los aranceles.

Si la guerra comercial persiste, los fabricantes de automóviles cambiarán el lugar donde fabrican sus vehículos, dijo John Zeng, director general de Asia de LMC Automotive, e hizo referencia a la instalación de ensamblaje de BMW en Tailandia.

"Si BMW y Mercedes ven que la subida del precio afecta sus ventas, cambiarán la ubicación de la fabricación".

El domingo, BMW dio a conocer que aumentaría los precios minoristas sugeridos para los modelos X5 y X6, fabricados en Spartanburg, Carolina del Sur, entre un 4 y un 7 por ciento en China.