Las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo para programas estatales regulares disminuyeron en 42.000, a 712.000 en la semana al 6 de marzo, el nivel más bajo desde principios de noviembre, según un informe del Gobierno estadounidense.

Si bien la cifra se mantiene muy por encima de los niveles anteriores a la pandemia, los datos sugieren que más vacunas y menos restricciones comerciales están ayudando a reducir la tasa de recortes de empleos.

Las solicitudes continuas, que tienen un desfase respecto de las solicitudes iniciales y se aproximan al grupo de beneficiarios totales de beneficios continuos, disminuyeron a 4.14 millones de acuerdo con la Oficina de Estadísticas Laborales (BEA).

El promedio de solicitudes en cuatro semanas, una medida que compensa los altibajos semanales, quedó en 759.000, comparado con 793.000 en la semana precedente.

En la semana que concluyó el 27 de febrero, según la BEA, había 4,14 millones de personas que percibían esa prestación, una reducción desde los 4,33 millones de beneficiarios en la semana anterior.

Después de que alcanzaron una cifra sin precedentes de 6,8 millones en la última semana de marzo de 2020 debido al impacto de la covid-19, las solicitudes han ido disminuyendo con altibajos, pero siguen por encima de los 205.000 trámites que eran habituales antes de la pandemia.

También ha ido disminuyendo el número de desempleados subsidiados, que estaba cerca de los cinco millones cuando el presidente Joe Biden inició su gobierno en enero pasado.

El Congreso aprobó esta semana, con los votos exclusivamente de legisladores demócratas, un programa de estímulo económico impulsado por el presidente Joe Biden por 1,9 billones de dólares, que el mandatario promulgará en las próximas horas y que contiene una extensión de los subsidios por desempleo.