Con una campaña de vacunación contra el coronavirus (Covid-19) que logró un avance significativo y con el horizonte del 70% de adultos inmunizados para el 4 de julio, Estados Unidos finalmente cedió a la presión internacional para ayudar a otros países. El presidente, Joe Biden, anunció hoy que su país suministrará 20 millones de dosis de vacunas adicionales a países que están luchando contra la pandemia, con lo que el total enviado al exterior rondará las 80 millones de dosis.

"Nuestro programa de vacunación ha liderado el mundo y hoy estamos dando un paso adicional para ayudar al mundo", dijo Biden en un discurso en la Casa Blanca. "Ningún océano es lo suficientemente ancho, ningún muro es lo suficientemente alto para mantenernos a salvo. Las enfermedades desenfrenadas y la muerte en otros países pueden desestabilizarlos, esos países, y representar un riesgo para nosotros también", agregó.

¿Estados Unidos dona vacunas a Argentina?

La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, se negó a comentar qué países serían los receptores prioritarios de los envíos, pero Biden señaló que Washington hará todo lo posible para ayudar a India a hacer frente al recrudecimiento de la pandemia. Además, aclaró que el criterio de distribución será decidido junto al mecanismo Covax de la Organización Mundial de la Salud.

La mayoría de las dosis donadas serán de AstraZeneca, que no está autorizada en Estados Unidos

Curiosamente, 60 millones de dosis que serán donadas son de la vacuna del laboratorio AstraZeneca,  la única que no está autorizada en Estados Unidos. Las inyecciones desarrolladas por la farmacéutica anglosueca aún no se han utilizado en Estados Unidos y parece cada vez más improbable que se necesiten. De esta manera, la administración Biden continúa liberándose de este excedente de vacunas todavía no permitidas en su país, luego de donar unas 4 millones de dosis a Canada y México.

Psaki no especificó a cuál vacuna corresponderían las 20 millones de dosis adicionales, y solo declaró que serían "otras dosis de vacunas aprobadas". En el país se aplican las vacunas de  Pfizer, Moderna y Johnson & Johnson.

La desigualdad en la aplicación de vacunas

Jen Psaki dijo que la cifra de 80 millones multiplica por cinco "la mayor cantidad de dosis donada por cualquier país del mundo". La cifra, igualmente, no es ni la tercera parte de las 300 millones de dosis que le sobrarían a Estados Unidos en julio, según estimaron en un informe expertos en política sanitaria de la Universidad de Duke.

"Las naciones más ricas del mundo acaparan gran parte del suministro a corto plazo. Al ritmo actual de administración de vacunas, 92 de los países más pobres del mundo no vacunarán al 60% de su población hasta 2023 o incluso más tarde", advirtieron los especialistas.

Esto se contradice directamente con Estados Unidos, Canadá, Gran Bretaña y la Unión Europea, que han reservado suficientes inyecciones de Covid-19 para inocular a sus poblaciones varias veces, sujeto a las aprobaciones regulatorias.

La donación, obviamente, no es un acto de benevolencia pura. Según estudios, la desigualdad mundial en la vacunación podría prolongar la pandemia si el coronavirus continúa mutando, lo que podría hacerlo más infeccioso y resistente a las vacunas. Dar vacunas a otros países no solo es un acto de diplomacia, sino también una manera de asegurarse de acabar con la pandemia antes de que pueda volver a atacar a Estados Unidos.

Así lo dijo Joe Biden, que en su discruso de hoy declaró: "Sabemos que Estados Unidos no estará completamente seguro hasta que la pandemia se termine a nivel global". Además, envió un claro mensaje a  China y Rusia: "se ha discutido que buscan influenciar al mundo con sus vacunas". Para diferenciarse,  aseguró que su país "no usará las dosis para conseguir favores".