El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, anunció que los ciudadanos del país van a empezar a recibir los pagos directos de 1.400 dólares a partir de este mes de marzo, luego de que el Senado aprobó el plan de ayuda económica para paliar los efectos de la pandemia del coronavirus, valorado en 1,9 billones de dólares, con 50 votos a favor y 49 en contra. Ahora el proyecto debe volver a la Cámara de Representantes para su votación definitiva.

El paquete incluye pagos directos de 1.400 dólares por persona a más del 85% de los hogares, detalló Biden, y prevé la extensión de los subsidios de desempleo para unos 11 millones de estadounidenses. También habrá exenciones de impuestos para ayudar a los ciudadanos de bajos ingresos y familias con hijos. Además, se destinarán amplios recursos para la vacunación de la población y pruebas de covid-19, así como ayudas a los estados, colegios e industrias afectadas por la pandemia.

Gracias a la iniciativa, una familia de cuatro personas de clase media, con dos adultos trabajando y dos hijos, recibirá 5.600 dólares beneficiándose del plan de ayudas gubernamentales y podrá reunir 100.000 dólares al año en total, explicó el mandatario. "Esto significa que se puede pagar la hipoteca. Esto significa que el hijo puede seguir en el colegio comunitario. Esto significa mantener el seguro de salud que uno tiene. Va a marcar una gran diferencia para tantas vidas en este país", argumentó Biden.

"Este plan va a cambiar muchísimas vidas en este país", dijo Biden en un discurso en la Casa Blanca después de la votación. "Resultará en la creación de unos 6 millones de empleos, aumentará nuestro PIB en un billón de dólares y pondrá a nuestro país rumbo a ganar la competición con el resto del mundo, porque el resto del mundo se está moviendo, China en particular", añadió.

El paquete de rescate es el tercero aprobado en Estados Unidos desde que comenzó la pandemia hace un año, tras el de 900.000 millones de dólares que el Congreso impulsó en diciembre y el de 2,2 billones de dólares refrendado en marzo de 2020, que fue el mayor de la historia del país.

El conocido como Plan de Rescate Estadounidense incluye nuevos pagos directos de 1.400 dólares a los contribuyentes que tengan ingresos inferiores a los 80.000 dólares anuales por persona, una cantidad superior a los cheques de 600 y 1.200 que se entregaron en los anteriores rescates.

Además, contiene un rescate de 350.000 millones de dólares para Gobiernos locales y estatales, 170.000 millones para la reapertura de las escuelas, 14.000 millones de dólares para fortalecer el plan de vacunación y otros 46.000 para el sistema de tests de covid-19.

También amplía hasta el 6 de septiembre las ayudas al desempleo por la pandemia, que iban a caducar el 14 de marzo; y contiene subsidios para el alquiler y fondos para programas de comida, además de para aerolíneas, sistemas locales de transporte y la red ferroviaria.