El presidente Joe Biden no pedirá al Congreso de Estados Unidos que extienda los beneficios federales de desempleo mejorados de 300 dólares semanales que se vencen el próximo 6 de septiembre.

Así informaron medios estadounidenses que consideran que en cambio, Washington alentará a los estados con tasas de desempleo persistentemente altas a utilizar dólares de la ayuda federal por el covid-19 para seguir pagando los beneficios a los trabajadores desempleados después de que expiren el próximo mes.

Entre esos estados se encontrarían California, Nueva York y Nevada, donde las tasas de desempleo se mantienen muy por encima del promedio nacional.

Varios estados gobernados por republicanos ya han dejado de pagar, desde la primavera pasada, los beneficios federales adicionales por desempleo, con el fin de empujar a los trabajadores a aceptar puestos de empleo con bajos salarios.

Uso estatal

La ayuda adicional de hasta 300 dólares semanales fue establecida por el Congreso en el paquete de estímulo de 1,9 billones de dólares aprobado en marzo, mediante un programa federal temporal puesto en marcha durante la pandemia que también permite que los trabajadores independientes reciban la compensación.

Esos beneficios son administrados por los estados pero pagados por el gobierno federal. El proyecto de ley también incluyó 350 mil millones en fondos de ayuda para los gobiernos estatales, locales y tribales.

"El aumento temporal de 300 dólares en beneficios expirará el 6 de septiembre, según lo planeado", escribieron la secretaria del Tesoro, Janet Yellen, y el secretario de Trabajo, Marty Walsh, en su misiva al Congreso. "Como ha dicho el presidente Biden, el aumento siempre tuvo la intención de ser temporal y es apropiado que expire ese aumento de beneficios", agregaron.

No obstante,  recalcaron que la ley de estímulo Plan de Rescate Estadounidense permite a los estados usar sus fondos de ayuda para prolongar otras partes de los beneficios ampliados.

Los beneficios mejorados para ayudar a los estadounidenses que perdieron sus trabajos debido a la pandemia, fueron primero parte de la Ley CARES de marzo de 2020, y eran originalmente de 600 dólares.

Variante delta

Luego, fueron reducidos a la mitad ante la queja de empresarios de que estaban impidiendo que los trabajadores quisieran regresar a sus lugares de empleo, fueron extendidos en otros dos paquetes de estímulo, y en la última ocasión hasta el 6 de septiembre.

"A pesar de que la economía continúa recuperándose y el sólido crecimiento del empleo continúa, hay algunos estados en los que puede tener sentido que los trabajadores desempleados continúen recibiendo asistencia adicional durante un período de tiempo más largo, lo que les permite a los residentes de esos estados más tiempo para encontrar un trabajo en áreas donde el desempleo sigue siendo alto", dice la carta de Yellen y Walsh.

"La variante delta también puede plantear desafíos a corto plazo para las economías locales y los mercados laborales", agregan.