En su primer domingo como presidente de Estados Unidos, Joe Biden, hizo su primera visita a un restaurante argentino, fundado por Daniela Moreira, quien tenía 20 años cuando dejó su Alta Gracia natal, en Córdoba, para ir a Washington D.C., donde fundó una cadena de locales gastronómicos después de trabajar en uno de los mejores restaurantes del mundo.

Según reportó el sitio local Washingtonian, el nuevo presidente norteamericano fue a misa en la iglesia católica Holy Trinity y cuando se retiraba del oficio religioso su caravana dio la vuelta a la manzana para detenerse en una colorida esquina la capital estadounidense y hacer una parada en el local de bagels Call Your Mother, en el barrio de Georgetown.

Los bagels de Joe Biden y su hijo Hunter

El Presidente en realidad no salió del vehículo. Su hijo Hunter compró cuatro bagels sueltos con queso crema untado y semillas de sésamo. Biden, desde el auto, se despidió de la multitud antes de retomar su marcha hacia la Casa Blanca, a diez minutos de distancia del coqueto restaurante.

Cuando Hunter Biden entró al local, ubicado en la intersección de las calles O y 36, ella no estaba: se había ido diez minutos antes. Un vecino le mandó una foto que exponía el despliegue de seguridad acompañada por una sugerencia: “Creo que pasa algo importante”.

Intentó comunicarse con sus compañeros durante varios minutos. Al rato la llamaron y le dijeron “no es broma, estuvo el Presidente”. Y entró en shock. Su celular no descansa desde entonces. “¡Qué gran sorpresa de domingo! Encantado de tener un administrador nuevamente al que le encantará todo lo que DC tiene para ofrecer, comenzando con bagels de sésamo. Volvé cuando quieras Biden”, expresaron con entusiasmo desde las redes sociales.

La historia de Daniela Moreira y Call Your Mother

Moreira es copropietaria de Call Your Mother junto a Andrew Dana y Jeff Zients, un hombre de negocios que tiene experiencia como director ejecutivo y consultor de gestión en una variedad de industrias y trabajó en la Casa Blanca de Barack Obama.

Cuando se fue de la Argentina, hace diez años y luego de estudiar en una escuela de gastronomía de la capital provincial, Moreira empezó a cuidar niños en una casa de familia para aprender el idioma, consiguió una beca en el Culinary Institute of America de Nueva York y obtuvo una pasantía en el Eleven Madison Park, un célebre restaurante neoyorquino que presume tres estrellas Michelin y el galardón al mejor restaurante del mundo en 2017 que entrega cada año la academia “The World’s 50 Best Restaurants”.

"Todavía estoy que no caigo para serte honesta. Tenemos la esperanza de que vuelva. Abrimos una pizzería primero, y bueno, así se fueron abriendo las puertas de a poquito y con mucho trabajo y sacrificio acá estamos”, contó a Radio Mitre de Córdoba.

En ese abrir de puertas se encontró primero con Andrew Dana, cuyo horno de barro ambulante la enamoró, y juntos fundaron Timber Pizza. Luego, la pareja se cruzó con Zients, quien quería cumplir el sueño de toda su vida de abrir un deli judío, y  abrieron el destino de bagels, que ahora tiene tres ubicaciones. Zients quería nombrar el lugar "Manzanas y miel", pero, al parecer primó el deseo de la argentina.

A Daniela, el año pasado, la revista Forbes la incluyó en su lista de las 30 emprendedoras gastronómicas menores de 30 años más exitosas del mundo. “Cocinamos lo que nos gusta comer a nosotros, tenemos la regla que si no sabemos qué significa un ingrediente no lo usamos -explicó-. Entonces queremos darle de comer a todos, no a cierto tipo de personas o culturas. Y productos argentinos tenemos alfajores blanco y negro, antes de la pandemia teníamos empanadas en el menú. Yo hago cocina simple, rápida y eficiente, como cocinaba mi mamá para cuatro chicos. No cocino asado pero sí algo simple, pocos ingredientes, frescos”, contó a TN.

Biden ya igualó a Trump

Según el sitio Washingtonian, con su visita a Call Your Mother, el presidente Biden ya visitó la misma cantidad de restaurantes en Washington que su antecesor, Donald Trump, durante toda su presidencia.

Esto se debe a que, en la capital, Trump únicamente cenó fuera de la Casa Blanca, en el restaurante del hotel de la Avenida Pensilvania, del cual él mismo es el dueño.

Resulta que Washington D.C. es un firme bastión demócrata. De hecho, en las últimas elecciones un abrumador 92% votó a favor de Biden. Por eso, no sorprende que Trump quisiera preservar su figura de previsibles abucheos y se limitara a comer en la Casa de Gobierno o en sitios que el magnate posee.