El demócrata Joe Biden se convirtió hoy en el 46° presidente de Estados Unidos y, tras proclamar que "prevaleció la democracia", prometió "un nuevo día" para un país profundamente dividido y sumido en una confluencia de crisis sin precedentes. La asunción de Biden puso fin a cuatro tumultuosos años de gobierno del republicano Donald Trump, quien, ausente en la investidura, se fue de la capital con la promesa de volver "de alguna manera".

La asunción se realizó con un Capitolio aún sacudido por un ataque de partidarios de Trump hace dos semanas para evitar la validación del triunfo electoral de Biden, rodeado de fuerzas de seguridad y privado de las habituales multitudes por el coronavirus. Las medidas de seguridad en la ceremonia fueron excepcionales.

Los estadounidenses fueron exhortados a quedarse en casa para evitar una mayor propagación de un virus que ya mató a 400.000 personas en Estados Unidos, infectó a 24,5 millones y llevó a la recesión a la primera economía mundial tras diez años de crecimiento.

"La voluntad del pueblo fue escuchada, y la voluntad del pueblo fue obedecida. Otra vez aprendimos que la democracia es preciosa y frágil. A esta hora, amigos míos, prevaleció la democracia", dijo Biden en su discurso de asunción. "Hoy es el día de la democracia. Este es un día para la historia y un día de esperanza, de renovación y firmeza", agregó.

Luego aludió de inmediato a las urgencias del país, sobre todo al coronavirus. "Tenemos mucho que hacer en este invierno peligroso. Pocas personas en la historia de nuestra nación se encontraron con una época más desafiante o difícil que en la que estamos ahora", afirmó.

El exvicepresidente y exsenador demócrata llega a la Casa Blanca presentándose como un unificador de un país dividido, sacudido y maltrecho tras cuatro años de presidencia del republicano Trump.

Horas antes de la investidura, Trump, uno de los presidentes más polémicos de la historia de Estados Unidos, salió de la Casa Blanca por última vez como mandatario y partió hacia su retiro en Florida, dejando detrás un legado de caos y una nación fracturada. Los expresidentes Barack Obama, George W. Bush y Bill Clinton sí estuvieron, en cambio, en la asunción.

Los primeros decretos

En su primero acto de Gobierno, Biden, desmanteló parte del legado político de su antecesor republicano Donald Trump, al firmar decretos para reincorporar a su país al Acuerdo de París sobre cambio climático y frenar su retirada de la Organización Mundial de la Salud (OMS). En otro golpe a las políticas de Trump en sus primeras horas en la Casa Blanca, pero en el plano interno y en materia inmigratoria, el nuevo mandatario demócrata firmó otro decreto que suspende la construcción del muro en la frontera con México y revocó una veda al arribo de ciudadanos de Irán, Siria y otros cinco países de mayoría musulmana.

Luego de que el coronavirus matara a más de 400.000 personas entre más de 24,5 millones de infectados en Estados Unidos, Biden cumplió también con una más de sus promesas de campaña y decretó asimismo que sea obligatorio el uso de mascarillas en los edificios federales y para los empleados del Gobierno central.