El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, presentó las líneas maestras de su plan de presupuestos federales, estimado en unos seis billones de dólares y pendiente de aprobación por el Congreso estadounidense, que incluye un gasto récord para las comunidades desfavorecidas por raza o nivel de ingresos.

Biden aplicó esta directiva a todos los ámbitos del presupuesto, como las infraestructuras de agua y transporte, según la presentación realizada por la Casa Blanca.

Como candidato y en los primeros días de su Presidencia, Biden prometió no solo devolver al país al estado económico previo a la pandemia, sino también abordar los problemas de justicia social que adquirieron nueva urgencia después del asesinato de George Floyd en Minneapolis.

Su definición de infraestructura en los dos proyectos de ley excede la que plantea la bancada republicana, de ahí que ambas partes estén negociando un compromiso más tradicional.

Avances

El presupuesto, por ejemplo, incluye una expansión de 400.000 millones de dólares en gasto sanitario, de los cuales 2.200 millones serían para la población indígena y otros 3.000 millones en programas para reducir la mortalidad materna entre las mujeres de comunidades minoritarias.

Se incluye además una definición de familia que incorpora a la comunicad LGBTQ como merecedora de ayudas escolares, dentro de un ámbito, la educación, que dedica más de 7.000 millones de dólares para formación de profesores.

Asimismo, la Administración Biden tiene como objetivo cerrar la brecha digital proporcionando acceso de banda ancha en las comunidades negras y latinas, e incorporar otros 3.800 millones en subvenciones a las comunidades para modernizar, rehabilitar o construir centros de recreación o mejoras de corredores comerciales en áreas que se enfrentan a una pobreza casi endémica.