Bolivia define su futuro político entre Rodrigo Paz y Tuto Quiroga

En el primer balotaje de su historia, el país elige entre dos candidatos de centro y derecha que buscan poner fin a dos décadas de hegemonía del MAS

Bolivia vive este domingo una jornada electoral inédita. Más de 7,5 millones de ciudadanos votan para elegir a su próximo presidente entre dos figuras de la oposición: el centrista Rodrigo Paz, del Partido Demócrata Cristiano (PDC), y el conservador Jorge “Tuto” Quiroga, de la alianza Libertad y Democracia (Libre).

La elección marca el primer balotaje en la historia del país y el fin de casi veinte años de dominio político del Movimiento Al Socialismo (MAS), el partido liderado por Evo Morales. El nuevo gobierno enfrentará una situación económica crítica, con inflación superior al 20%, reservas internacionales en caída y una fuerte depreciación del boliviano.

Rodrigo Paz, el pragmático heredero político

A los 58 años, Rodrigo Paz Pereira llega a la segunda vuelta con la bandera de un “capitalismo para todos” y la promesa de estabilizar la economía sin abandonar las políticas sociales. Hijo del expresidente Jaime Paz Zamora (1989-1993), el senador por Tarija se define como un reformista moderado alejado de los extremos ideológicos.

Nacido en Galicia durante el exilio de su familia, Paz estudió Relaciones Internacionales y realizó una maestría en Gestión Pública en Washington. Fue diputado, alcalde y ahora senador, con una trayectoria marcada por la búsqueda de acuerdos y la descentralización del Estado.

Su discurso apela al votante cansado de la confrontación política. Propone reducir el gasto público, simplificar el sistema tributario y facilitar el acceso al crédito. Promete mantener los subsidios en áreas sensibles como salud, educación y seguridad, pero eliminar aquellos que, según dice, “solo favorecen a unos pocos”.

Sin embargo, su figura no está exenta de controversia. Fue investigado por supuestas irregularidades en su gestión como alcalde de Tarija y enfrenta el desafío de convencer a los sectores más conservadores que desconfían de su pasado vinculado a la centroizquierda.

“Tuto” Quiroga, el regreso del exmandatario

Con 65 años, Jorge “Tuto” Quiroga busca volver al poder más de dos décadas después de haber presidido Bolivia entre 2001 y 2002, tras la renuncia de Hugo Banzer. Ingeniero industrial formado en Texas, exministro y exvicepresidente, Quiroga se presenta como un tecnócrata experimentado capaz de sacar al país de la crisis con medidas de austeridad y apertura económica.

El líder de la alianza Libre propone un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para recuperar reservas en dólares, reducir ministerios y recortar el gasto estatal. También promete diversificar la producción nacional a través de la exportación agrícola y el desarrollo de recursos estratégicos como el litio y el zinc.

Su compañero de fórmula, el emprendedor cruceño Juan Pablo Velasco, intenta refrescar la imagen de la derecha tradicional. Sin embargo, viejas publicaciones racistas en redes sociales generaron polémica y pusieron en aprietos al equipo de campaña.

Dos visiones, un mismo desafío

Ambos candidatos encarnan el viraje político del país tras dos décadas de predominio del MAS. Paz representa una derecha moderada, con discurso social y enfoque gerencial; Quiroga, una derecha liberal clásica, con promesas de apertura al mercado y reducción del Estado.

De acuerdo con la última encuesta de Ipsos CIESMORI, Quiroga lidera con el 44,9% de intención de voto, frente al 36,5% de Paz. Sin embargo, el 20% de indecisos mantiene abierto el resultado.

El nuevo presidente de Bolivia asumirá el 8 de noviembre y deberá enfrentar una economía frágil y una ciudadanía dividida entre el deseo de cambio y el temor al ajuste. La historia se escribe hoy en un país que busca reencontrarse con la estabilidad.

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