La Asamblea de Bolivia aprobó la ley para celebrar el 6 de septiembre las elecciones presidenciales que en un principio estaban previstas para el 3 de mayo, pero tuvieron que aplazarse por la pandemia de coronavirus.

El Proyecto de Ley 691, fruto de un acuerdo entre los partidos políticos con representación parlamentaria, fue aprobado por ambas cámaras del congreso ante la presencia del presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Salvador Romero.

Resta ahora, la promulgación por parte del gobierno de la ley que establece que "el Tribunal Supremo Electoral fijará mediante resolución expresa la nueva fecha para la jornada de votación (...) a realizarse en un plazo máximo de 127 días computables a partir del 3 de mayo, vale decir hasta el domingo 6 de septiembre de 2020". En esos comicios deberá elegirse al sucesor del depuesto ex presidente Evo Morales, quien fue inhabilitado para participar de la elección.

No obstante, la norma señala que la nueva fecha debe ajustarse a los criterios técnicos especificados por el TSE y a los criterios científicos provenientes de organismos especializados de salud, "que guiarán las medidas que se adopten para garantizar que los derechos políticos sean ejercidos en las mejores condiciones" en el contexto de la Covid-19, informó la agencia de noticias Europa Press.

En este sentido, el presidente del TSE se mostró "convencido" de que "los derechos políticos, indispensables para el régimen democrático", y el derecho a la salud, "son compatibles, no antagónicos", según informa la prensa boliviana.