El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, lanzó un contraataque en la crisis institucional que vive el país, al amenazar con "poner las cosas en su debido lugar" y acusar a la Corte Suprema de haber "abusado" con la investigación por una supuesta red criminal golpista contra empresarios, parlamentarios y blogueros de ultraderecha.

"Yo no seré el primero en patear el tablero. Ellos (el Supremo Tribunal Federal, STF) están abusando, a la vista de todos. Han quebrado el sigilo fiscal y bancario de diputados y senadores, algo nunca visto en una democracia por más frágil que esta sea. Está llegando la hora de poner las cosas en su debido lugar", advirtió.

Lo hizo en respuesta a la investigación abierta por la fiscalía de Brasilia que lleva adelante el juez Alexandre de Moraes, del STF, sobre articulaciones en redes sociales que organizan manifestaciones que piden un golpe militar.

Diez diputados y un senador del bolsonarismo fueron incluidos en la investigación por la cual fueron detenidos seis activistas del neofascismo brasileño, entre ellas la líder del grupo, Sara Giromini, alias Sara Winter, quienes pugnan por el cierre del Congreso y el Supremo Tribunal Federal.

Durante la pandemia y sin barbijo, Bolsonaro participó de esos actos en Brasilia, aunque dice que no los organiza, que son impulsados por sus seguidores.