El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, confirmó en un mensaje de Twitter que su ministro de Exteriores, Ernesto Araújo, formalizó la salida de Brasil de la Unasur.

Como recordó Bolsonaro, Unasur nació en 2008 como un proyecto del entonces presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y fue apoyado por Luiz Inácio Lula da Silva, quien ocupaba en esa época la jefatura de Estado en Brasil. Tras las últimas renuncias, ya solo quedan en él Uruguay, Guyana, Bolivia, Surinam y Venezuela.

La salida de Brasil coincide con el arranque de su teórica presidencia de turno en Unasur, después de que Bolivia concluyese este mes su año al frente del bloque y cediese el puesto al siguiente país de la lista --por orden alfabético--. 

La decisión fue comunicada al Gobierno de  Ecuador , que es el depositario del acuerdo por el que se creó la Unasur, y tendrá efectos cuando transcurran seis meses a partir de este lunes.

La Cancillería brasileña recordó que en abril del año pasado los Gobiernos de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Paraguay y Perú ya habían decidido de forma conjunta suspender su participación en la Unasur debido a la “prolongada crisis del organismo”, una situación que, desde entonces, “no se ha alterado”.

El bloque no ha conseguido elegir un secretario general desde 2017 y no ha vuelto a reunirse por las divergencias internas.

El comunicado recuerda igualmente que el 22 de marzo pasado los Gobiernos de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Paraguay y Perú suscribieron un documento en el que manifestaron su intención de constituir el Foro para el Progreso de Sudamérica (Prosur) en sustitución de la Unasur.

“El nuevo foro tendrá una estructura ligera y flexible, con reglas claras de funcionamiento y mecanismo ágil de toma de decisiones. Tendrá, además, la plena vigencia de la democracia y del respeto a los derechos humanos como requisitos esenciales para sus miembros”, según la cancillería brasileña.

La decisión se produjo pocas horas después de que  Bolivia anunciara que le había transferido la presidencia pro tempore de la Unasur a Brasil tras los intentos que hizo en vano de reunir a los cancilleres de los países miembros.