El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, desautorizó a su propio ministro de Salud, el general Eduardo Pazuello, al rechazar la decisión de la cartera sanitaria de comprar una vacuna china desarrollada en un instituto estatal de biomedicina de San Pablo.

"Todo será aclarado hoy, no compraremos vacunas chinas", afirmó Bolsonaro al intercambiar mensajes en Facebook con seguidores de ultraderecha que lo cuestionaron por la medida de Pazuello. 

El ministro había anunciado la adquisición de la vacuna Coronavac del laboratorio chino Sinovac que produce en el estado de San Pablo el centro público Instituto Butantan, durante una videoconferencia con 24 gobernadores.

Bolsonaro incluso mencionó una "traición", supuestamente en referencia al general Pazuello, quien asumió luego de la renuncia de dos médicos como titulares del Ministerio de Salud, Luiz Mandetta y Nelson Teich.

"No será comprada", enfatizó Bolsonaro sobre la vacuna que desarrolla el Instituto Butantan, centro estatal paulista que es el principal proveedor de vacunas de Brasil y el mayor productor de vacunas para la gripe común más grande del Hemisferio Sur.

Bolsonaro mantiene un enfrenamiento con su ex aliado electoral en 2018 Joao Doria, gobernador de San Pablo, un ultraliberal que abrió una oficina de negocios en Shanghai y cerró el acuerdo con el laboratorio privado chino Sinovac. 

La decisión de Bolsonaro abre un nuevo frente de potencial conflicto con China, luego de que el Presidente recibiera ayer al asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Robert O'Brien, quien hizo campaña para que Brasil no adquiera la tecnología 5G de la empresa china Huawei.

A cambio, Bolsonaro dijo públicamente que iría a la investidura del presidente Donald Trump, confiando en su reelección en las elecciones del 3 de noviembre en Estados Unidos.

La embajada de China en Brasil protestó por las intenciones de la visita de O'Brien y recordó los casos de espionaje contra el gobierno brasileño, en referencia al escándalo revelado por el ex espía informático Edward Snowden, hoy asilado en Rusia.

La vacuna Coronavac es la primera que debe ser sometida a análisis del ente regulador brasileño Anvisa, controlado por el gobierno federal.

El ministro Pazuello y los gobernadores acordaron comenzar a vacunar en enero, tras lo cual se incorporará a partir de febrero la vacuna británica de Astrazeneca, de la Universidad de Oxford, a la cual el gobierno brasileño adhirió para ser parte del consorcio mundial de compradores de la vacuna.

China es el principal socio comercial de Brasil desde 2009, cuando desplazó de ese lugar a Estados Unidos.

Brasil, principal socio comercial de Argentina, se aproxima a los 155.000 muertos por coronavirus, una cifra solo superada por Estados Unidos.

A la vez, es el tercero, con 5,3 millones de casos, en número de infectados acumulados, detrás de Estados Unidos e India.