El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, acusó hoy al Supremo Tribunal Federal, la máxima corte del país, de haber anulado las condenas contra el exmandatario Luiz Inácio Lula da SIlva para que se cometa un supuesto "fraude" en las elecciones generales de octubre de 2022.

La teoría de la conspiración del bolsonarismo sobre el fraude en las urnas electrónicas fue alentado nuevamente por el presidente, quien se encuentra en el peor momento de su mandato, con denuncias de corrupción en el Ministerio de Salud por la negociación para la compra de vacunas en febrero pasado.

Lula da Silva libre

Frente al avance de Lula en las encuestas, que lo colocan en la presidencia el año que viene, Bolsonaro pidió que sea aprobada la ley electoral que obligue que la urna electrónica entregue un ticket impreso a cada elector.

"Si no tenemos el voto auditable no tendremos elecciones limpias. Estoy anticipándome a las elecciones del año que viene. Sacaron a Lula de la cárcel para ser electo con fraude", dijo Bolsonaro ante sus seguidores en la puerta del Palacio de la Alvorada.

Bolsonaro dijo que los tres jueces del tribunal electoral deberán buscar otras formas de garantizar transparencia en la elección.

El bolsonarismo alentó el fantasma del fraude luego de que las encuestas desde marzo arrojan que Lula puede vencer en la elección presidencial.

El líder del Partido de los Trabajadores respaldó en las redes sociales el 'superpedido' de juicio político contra Bolsonaro presentado por la oposición, desde la izquierda hasta la derecha.

Impeachment Bolsonaro 

"Felicito a las fuerzas de oposición a Bolsonaro y también a los movimientos sociales que lograron unificar más de 120 pedidos de impeachment para presionar al presidente de la Cámara, Arthur Lira", dio Lula.

El exmandatario entre 2003 y 2010 dio su respaldo a las protestas del sábado para presionar a Lira, un bolsonarista, a dar curso al juicio político.

"Espero que las manifestaciones callejeras convenzan al presidente de la Cámara", afirmó Lula.

Bolsonaro explicó el mes pasado que si bien no existen pruebas, el mismo fue víctima de fraude en las elecciones que venció en 2018. Sostiene que ganó en primera vuelta y que votos fueron adulterados, aunque nunca se presentaron pruebas ni testigos.

La justicia electoral le pidió pruebas pero el mandatario respondió que quienes deben explicar que el sistema que funciona desde 1996 es transparente son los miembros del Poder Judicial.