El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, celebró el hecho de que haya transcurrido un año de su gobierno sin que se conocieran denuncias de corrupción, no obstante lo cual rechazó la investigación abierta contra su hijo Flavio, quien fue involucrado en un aparente caso de lavado de dinero.

"Estamos terminando 2019 sin ninguna denuncia de corrupción, el mundo volvió a confiar en Brasil, el sesgo ideológico dejó de existir en nuestra relaciones comerciales", dijo Bolsonaro en un mensaje navideño que fue transmitido por radio y televisión.

"Los números positivos de la economía, el crecimiento del número de turistas, el éxito del agronegocio y la libertad económica son marcas de los nuevos rumbos de Brasil", destacó citado por la agencia Ansa.

"Hoy -completó- tenemos un presidente que valoriza a la familia, honra a sus militares y cree en Dios."

En una entrevista al canal Bandeirantes, Bolsonaro también expresó su indignación con la "pirotecnia" con que procede la Justicia, que la semana pasada ordenó el allanamiento de un comercio de su hijo, el senador Flavio Bolsonaro.

La Fiscalía considera que cuando Flavio fue diputado estadual en Río de Janeiro se desempeñó como el "jefe" de una organización que lavó dinero en la Asamblea Legislativa de ese estado.

Bolsonaro, que asumió la presidencia de Brasil el 1 de enero de 2019, fue internado brevemente el lunes por la noche y recibió el alta horas después, tras haber sufrido una caída sin consecuencias graves en su residencia oficial, informaron fuentes oficiales.

El mandatario permaneció hospitalizado cerca de ocho horas, "fue examinado por el equipo médico y recibió el alta, con orientación de permanecer en reposo en el Palacio de la Alvorada", informó Presidencia.