El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, decretó que las peluquerías y gimnasios son "servicios esenciales" sin consultar a su ministro de Salud, Nelson Teich, que se enteró de la medida cuando periodistas le preguntaron al respecto durante una conferencia de prensa sobre la situación sanitaria.

A pesar de las alarmantes cifras de contagios y muertes en el país que gobierna, Bolsonaro habilitó la reapertura de gimnasios, barberías y salones de belleza. Hasta ayer, las autoridades sanitarias registraban 11.519 muertos, y así Brasil se erige como el país con más contagiados y fallecidos en toda América Latina.

La decisión recibió el rechazo de gobernadores e intendentes, que mantienen medidas restrictivas o bloqueos totales de aislamiento social para evitar la proliferación de contagios, lo cual es posible gracias a un fallo de la Corte Suprema que les dio la potestad de no aplicar las medidas federales.

La situación de tensión política en los cargos ejecutivos en todo el país es cada vez peor debido a la oposición generalizada a las medidas del presidente Bolsonaro, lo cual quedó explicitado en el desplazo del anterior titular de la cartera sanitaria, Luiz Mandetta.

Teich, médico y empresario del sistema privado que asumió hace poco en reemplazo de Mandetta, manifestó no estar al tanto del nuevo decreto, a pesar de que en el documento se cita al Ministerio de Salud como fuente de consulta para habilitar nuevas actividades.

"¿Ese decreto salió hoy? No tuvimos nada que ver, es algo del presidente", admitió Teich ante la consulta periodística sobre cuál era su opinión sobre la medida. En paralelo, Bolsonaro declaraba en la residencia presidencial que "el ejercicio es salud y la higiene es salud", al defender a los gimnasios y peluquerías como actividades esenciales.

La medida, de carácter federal y unilateral, no afecta directamente a los estados, pero les pone presión frente a los comerciantes que reclaman el regreso a las actividades.

Los gobernadores de Ceará, Maranhao, Bahia, Espirito Santo, Rio de Janeiro y Pará ya rechazaron el decreto y anticiparon que no lo aplicarán, en base a la autonomía otorgada por el Supremo Tribunal Federal para enfrentar la pandemia.

Teich, sin experiencia en el sector público, comenzó a ser tildado de "comunista" por los bolsonaristas en las redes sociales porque evitó alinearse con el presidente en recomendar la cloroquina, remedio par la malaria y el lupus, combatir la enfermedad, a pesar de que ninguna prueba avala la efectividad de su uso. Esta sugerencia también la había hecho el mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, también sin fundamento científico alguno.