El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, justificó este jueves su encuentro del último lunes con la diputada alemana, Beatrix von Storch, dirigente del partido Alternativa por Alemania, cuya visita fue criticada por dirigentes de la oposición y entidades de la colectividad israelita.

La congresista es nieta de Graf Schwerin von Krosigk, quien fue ministro de finanzas de Adolf Hitler durante más de una década y, tras la muerte de éste, ocupó el cargo de canciller alemán por menos de un mes antes de la caída del Tercer Reich en 1945.

Claro, ser nieta no es un delito; las críticas a von Krosigk se refieren a su presente político, en un partido integrado por neonazis y xenófobos, cuyas críticas públicas Bolsonaro dice ahora haber desconocido cuando aceptó la reunión, tras un encuentro que la diputada mantuvo con su hijo, el también diputado, Eduardo Bolsonaro

"La prensa me reventó"

"La semana pasada un diputado chileno y una diputada alemana estuvieron visitando la Presidencia, los traté bien, conversé, luego sale que la diputada alemana es nieta de un exministro de Hitler", comentó el Presidente de Brasil ante un grupo de simpatizantes, según reportó la agencia ANSA.

"La prensa me reventó", se quejó Bolsonaro al describir la percepción que tuvo de las noticias sobre el encuentro con Beatrix von Storch y su marido, Sven von Storch, en el Palacio del Planalto, la sede del gobierno en Brasilia.

"Yo creo que no se puede ver a alguien (tomando en cuenta quien fue su abuelo) porque muchas veces si alguien hizo algo errado (esto no puede ser endilgado) al otro", planteó Bolsonaro.

A continuación el presidente preguntó, demostrando cierta contrariedad, "entonces ¿yo no puedo recibir a esa diputada?.Ella fue electa democráticamente en Alemania" como candidata del partido Alternativa por Alemania.

Además, justificó el encuentro en su presunta ignorancia: "Si yo fuera a ver la ficha de cada uno que quiere ser atendido (por mí) voy a demorar horas para atenderlo", aseveró.

Una defensa de la democracia

Durante una charla con simpatizantes en el Palacio de Alvorada, residencia presidencial, Bolsonaro hizo una defensa de la democracia y la libertad, para luego hablar de la caída del Muro de Berlín (1989) que dio lugar al fin de Alemania del Este, que integraba el bloque comunista.

En ese sentido sostuvo que los gobiernos "comunistas" cuando buscaban a un disidente y no lo encontraban, optaban por arrestar a un familiar pese a que este no hubiera cometido ningún delito.

Críticas a Bolsonaro

La Confederación Israelita de Brasil divulgó un comunicado en el que afirmó "lamentar la recepción dada a la parlamentaria de Alternativa para Alemania, se trata de un partido extremista, xenófobo, cuyos líderes minimizan las atrocidades nazis y el Holocausto".

Por otra parte la entidad, Judíos por la Democracia, señaló que "el Presidente y su hijo se reunieron con una diputada de un partido xenófobo y nazi".

"Esto es algo que nos asusta no sólo como judíos, sino como brasileños", apuntó Judíos por la Democracia en un comunicado.