El Gobierno del presidente brasileño, Jair Bolsonaro, lanzó una licitación para la concesión de 22 aeropuertos en las regiones central, norte y sur del país, entre los que destacan los de las ciudades de Curitiba, Foz do Iguaçu y Manaus.

El nuevo concurso fue anunciado sólo tres días después de una exitosa subasta en la que fue cedida a empresas privadas la gestión de otros 12 aeropuertos de Brasil.

La previsión es que la nueva subasta se celebre en el segundo semestre de 2020, aunque ese cronograma podría verse alterado, según confirmaron a la agencia Efe fuentes del Ministerio de Infraestructura de Brasil.

Las empresas ganadoras se encargarán de la gestión, el mantenimiento y las inversiones que requieran las terminales por un periodo mínimo de 30 años.

Los 22 aeropuertos han sido divididos en tres bloques diferentes en función de la región del país en la que se encuentran.

El bloque sur está compuesto por los terminales de Curitiba, capital del estado de Paraná y octava ciudad más poblada del país; Foz do Iguaçu, importante polo turístico internacional por sus impresionantes cataratas; Navegantes; Londrina; Joinville; Bacacheri; Pelotas; Uruguaiana; y Bagé.

El aeropuerto internacional de Manaus, capital del estado de Amazonas y séptima mayor ciudad de Brasil, encabeza las terminales del norte que se pondrán a disposición del sector privado y entre las que también figuran las de Porto Velho, Río Branco, Cruzeiro do Sul, Tabatinga, Tefé y Boa Vista, está última capital del estado de Roraima, fronterizo con Venezuela.

Por último, en el bloque central se incluyeron otros seis: el de Goiania, ciudad a unos 200 kilómetros de la capital del país, Brasilia; Sao Luís, Teresina, Palmas, Petrolina e Imperatriz.

El Gobierno de Bolsonaro, en el poder desde el pasado 1 de enero, celebró el pasado viernes una subasta para la gestión de 12 aeropuertos con la que recaudó 2.377 millones de reales (unos 622 millones de dólares), un valor muy por encima del mínimo esperado.

El gran triunfador de la licitación fue AENA, a través de su subsidiaria Aena Desarrollo Internacional, al adjudicarse la gestión por un plazo de 30 años de seis aeropuertos en el noreste de Brasil.

Entre la docena de terminales que se subastaron en la bolsa de Sao Paulo, el bloque de los seis situados en la región nordeste fue el más atractivo para los inversores extranjeros por causa de su proximidad con Europa y su potencial turístico.

Bolsonaro destacó en sus redes sociales que el éxito en esa licitación "demuestra la confianza que Brasil comienza a rescatar de todo el mundo después de un largo periodo de destrucción" de la economía del país.

"íAún tenemos mucho que avanzar! íVamos para adelante!", exclamó en un tuit el mandatario, que se encuentra de visita oficial a los Estados Unidos.