El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro,volvió a criticar las medidas de cuarentena para contener el coronavirus y pidió a la población no temer miedo frente a la pandemia.

"No hay que acobardarse con ese virus, hay que enfrentarlo con cabeza erguida. Dios está con nosotros«, gritó Bolsonaro a una manifestación contra el aborto frente al Palacio del Planalto en Brasilia, donde el mandatario volvió a atacar a los gobernadores y alcaldes que defienden la cuarentena y el distanciamiento social. También criticó al Congreso y a la prensa.

Con las últimas 206 muertes registradas, Brasil suma 2.347 fallecimientos y 36.599 casos de coronavirus.

El jueves Bolsonaro destituyó a su ministro de Salud, Luiz Henrique Mandetta, firme defensor del distanciamiento social para contener el contagio. "Desde el comienzo dije que teníamos dos problemas, el virus y el desempleo. No estoy defendiendo la economía, estoy defendiendo los empleos. ¿No es posible entender que las consecuencias del desempleo es lo que va a matar a las personas?", dijo Bolsonaro.

Aunque reconoció que no puede forzar a gobernadores y alcaldes a suspender la cuarentena, dijo: "En lo que depende de mí, vamos a comenzar a flexibilizar y mostrar que ese no es el camino".

Aunque la mayoría de los brasileños defiende la cuarentena, a pesar de su impacto en la economía, según un sondeo de Datafolha, el apoyo a la medida bajó del 76% a principios de abril a un 68 por ciento.