El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, se sometió a un cuarto test de coronavirus, después de dar positivo a la enfermedad el 18 de julio.

De acuerdo con el resultado de la prueba, el mandatario regresaría o no a las actividades presenciales.

Bolsonaro permanece aislado en una oficina rediseñada y equipada en el Palacio de la Alvorada, residencia oficial en Brasilia, desde donde despacha por videoconferencia.

Fue desde ese lugar, por ejemplo, que el gobernante nombró al nuevo ministro de Educación, Milton Ribeiro, quien confirmó que dio positivo a la Covid-19.

Con 65 años de edad, Bolsonaro forma parte del grupo de edad considerado por los expertos como de riesgo.

Desde el comienzo de la pandemia en el país a finales de febrero, el presidente hace caso omiso de las directrices de las autoridades sanitarias sobre las medidas para prevenir la contaminación.