El presidente Jair Bolsonaro anunció que no habrá un programa social Renta Brasil, y desautorizó a su equipo económico por no ofrecer alternativas viables para ponerlo en marcha.

"Hasta 2022, en mi Gobierno, está prohibido decir la palabra 'Renta Brasil', continuaremos con el 'Bolsa Familia' y punto final", dijo el presidente en un vídeo difundido en sus redes sociales.

El Gobierno quería impulsar el Renta Brasil como un programa de ayuda a las familias más pobres que sustituiría al Bolsa Familia, creado durante el gobierno del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2011), y que sacó a millones de personas de la miseria.

Bolsonaro anunció el fin del proyecto leyendo los titulares de algunos periódicos brasileños, que aseguraban que el Gobierno estudiaba congelar jubilaciones o cortar las ayudas a ancianos y pobres para poder financiar el "Renta Brasil".

El presidente asumió que alguien de su equipo económico puede haberse posicionado en ese sentido, pero añadió: "A quien proponga eso sólo puedo darle tarjeta roja".

La creación del "Renta Brasil" ayudaría a dar continuidad a las ayudas de emergencia que se han repartido durante la pandemia del coronavirus sobre a todo a trabajadores informales, y sería una marca social de Bolsonaro para presentarse a la reelección en 2022.

Tras las declaraciones de Bolsonaro, el ministro de Economía, Paulo Guedes, dijo que la "tarjeta roja" de Bolsonaro no iba dirigida a él y lamentó la interpretación generada.

Las tensiones entre ambos han crecido en las últimas semanas, a medida que Bolsonaro se abraza a la ayuda de emergencia de la pandemia, mientras que Guedes, defensor de políticas de austeridad, se muestra más reacio a aumentar el gasto público.