El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, volvió a participar de un acto político convocado en su apoyo frente al Palacio del Planalto, e insistió en levantar las medidas de aislamiento social dispuesta por varios gobernadores para frenar la expansión del coronavirus en Brasil, que ya es el cuarto país del mundo con más cantidad de muertos por la pandemia.

En esta oportunidad, y en medio de una grave crisis política causada por la salida de dos ministros de Salud en medio de la pandemia y de la investigación que le abrió la fiscalía por su supuesta interferencia política en la Policía Federal, Bolsonaro acudió al encuentro con varios colaboradores, 11 de sus 22 ministros, y dos de sus hijos.

El mandatario volvió a criticar las medidas de distanciamiento social adoptadas por los gobiernos regionales y municipales para combatir el avance del COVID-19 y defendió la normalización de las actividades. "La población quiere trabajar para colocar comida en la mesa", afirmó.

El presidente brasileño mantiene una dura pulseada con los gobernadores de la mayoría de los estados brasileños, que han impuestos medidas de distanciamiento social, como cuarentenas, cierre de escuelas y comercios y restricciones al transporte y la movilidad, para frenar la creciente expansión de la pandemia en el mayor país latinoamericano.

Para Bolsonaro, más preocupado con la paralización del país, la ya prevista recesión histórica y los millones de empleos destruidos por la crisis sanitaria, el COVID-19 "va a contagiar al 70 % de la población tarde o temprano" y "va a matar mucha gente" sin importar las medidas de distanciamiento que se adopten.

"El gobierno ha dado todo su apoyo para atender a las personas que contrajeron el virus y esperamos librarnos de ese problema en breve, para el bien de todos. Brasil, con seguridad, volverá más fuerte", afirmó.

"Es gratificante y un honor para mi Gobierno y mi gabinete recibir una manifestación de apoyo de estas. Eso nos fortalece en la búsqueda para conseguir medios no sólo para combatir ese virus, que nos preocupa a todos, sino también de días mejores para nuestra población. Merecemos algo mucho mejor para nuestro Brasil", agregó.