Boric encabezó los actos por el 50 aniversario del golpe de Pinochet
"Hoy recordamos a quienes defendieron la Constitución y las leyes" remarcó el mandatario chileno; la oposición no participó de la jornada de recordación
El presidente de Chile, Gabriel Boric, ratificó su compromiso con la democracia y los derechos humanos al encabezar el acto conmemorativo del 50 aniversario del golpe militar que el dictador Augusto Pinochet cometió en contra del Gobierno democrático de Salvador Allende el 11 de septiembre de 1973.
"Conmemoramos una fecha dolorosa y que es, sin duda, un punto de inflexión en nuestra historia, una historia que trajo muerte, sufrimiento, persecución y pobreza a nuestra patria", señaló durante una histórica ceremonia realizada en el Palacio de la Moneda.
"Hoy recordamos a quienes defendieron la Constitución y las leyes cuando hace 50 años el estado de derecho caía avasallado detrás nuestro por la fuerza de aviones tanques y armas, y la insolencia de la traición y la sedición", agregó.
El mandatario enfatizó la importancia de apostar a una convivencia democrática basada en la pluralidad y el respeto entre personas que piensan diferente.
Documento
"Proclamamos con mucha convicción que nunca más la violencia sustituya en nuestra convivencia al debate democrático. Hoy decimos ante Chile y el mundo: democracia hoy y siempre", afirmó.
Además, señaló que una "verdad incómoda" implica reconocer que la democracia no está garantizada y que todos los días se debe trabajar de manera tranversal para protegerla.
"La democracia es el único camino para avanzar a una sociedad más justa y humana. Es un fin en sí mismo, no meramente instrumental y la violencia política no cabe dentro de ella (…) la unidad de las fuerzas progresistas es más importante que la permanente división identitaria. No importa el color del régimen que viole derechos humanos, estos deben ser respetados siempre", expresó.
El mandatario recordó a las víctimas que, desde el primer día del golpe, fueron perseguidas por sus ideas, murieron o fueron hechos desaparecer, o conocieron la cárcel, la tortura y el exilio.
También celebró que el documento "Por la democracia, siempre", que propuso su Gobierno, haya sido firmado por los expresidentes Eduardo Frei, Ricardo Lagos, Michelle Bachelet y Sebastián Piñera.
Invitados
Boric insistió en que la sociedad chilena tiene la responsabilidad de afrontar lo sucedido en esos años con verdad justicia y reparación.
"Sólo asumiendo las deudas del pasado y sanando realmente esas heridas, cosa que no se puede decretar, será posible una convivencia en armonía y la construcción de una sociedad que se proyecte al futuro", dijo.
El presidente destacó especialmente a Allende, a quien calificó como un hombre de ejemplar trayectoria democrática a quien, 50 años después, el mundo le sigue rindiendo respetuosos homenajes.
En la ceremonia participaron los presidentes de Bolivia, Luis Arce; Colombia, Gustavo Petro; México, Andrés Manuel López Obrador; y Uruguay, Luis Lacalle Pou. El argentino Alberto Fernández canceló su asistencia a último momento.
Opositores
Por su parte la oposición de derecha y ultraderecha en Chile se mantuvo ajena a todo tipo de pronunciamiento en contra del golpe de Estado y de repudio a los crímenes de Pinochet, al cumplirse el 50 aniversario.
Tampoco quisieron firmar una declaración conjunta que propuso el Gobierno y que establece un compromiso con la democracia y los derechos humanos que sí fue avalado por los expresidentes Eduardo Frei, Ricardo Lagos, Michelle Bachelet y Sebastián Piñera.
En tanto que el partido pinochetista chileno Unión Demócrata Independiente (UDI) dijo que el golpe de Estado de 1973, fue algo inevitable debido al supuesto "quebrantamiento de la democracia" ejecutado por el Gobierno de Salvador Allende (1970-1973).

