El primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, abandonó hoy la terapia intensiva y pasó a una habitación normal del hospital St Thomas de Londres, donde se encuentra de "ánimo extremadamente bueno", según informó un vocero de su gobierno.

El funcionario aseguró, además que el premier "fue trasladado de vuelta a la parte de internación normal, donde recibirá un estricto monitoreo durante la primera fase de su recuperación", según reprodujo la cadena de noticias pública BBC.

Johnson ingresó en terapia intensiva tres días atrás, luego que sus médicos detectaran que sus síntomas de coronavirus habian empeorado. Recibió oxígeno pero no necesitó de la ayuda de un respirador artificial.

El anuncio se produjo solo unas horas después que el ministro de Relaciones Exteriores Dominic Raab, quien lo reemplaza mientras permanece internado, dijera que el líder conservador mejoraba.

El premier fue ingresado al hospital St Thomas por primera vez el domingo pasado, 10 días después de dar positivo por coronavirus, una noticia que sacudió al país y que luego fue seguida por las confirmaciones de otras infecciones en su gabinete y en su entorno íntimo, como su prometida de 32 años y embarazada.

Sigue la cuarentena

Raab indicó además que es muy temprano para levantar la cuarentena que expira el lunes 13 y que las medidas deberán permanecer vigentes hasta que el Reino Unido haya superado el pico de la pandemia y haya "evidencias" de que el aislamiento muestre resultados.

El funcionario que presidió además esta tarde una reunión del Comité "Cobra" de Emergencia insistió que el Reino Unido "no debe esperar ninguna decisión sobre un cambio de las medidas de aislamiento hasta el final de la próxima semana".

"Han pasado casi tres semanas y estamos empezando a ver el impacto de los esfuerzos que todos hemos hecho. Todavía es demasiado pronto para levantar las medidas que hemos implementado. Es vital que tomemos las decisiones correctas en el momento adecuado", afirmó.

Raab explicó que el distanciamiento social funciona, debido a que ha disminuido la cantidad de contagios y el número de de pacientes en cuidados intensivos tampoco aumentó exponencialmente pero el número de fallecimientos sigue creciendo porque aún no se ha alcanzado el pico de la pandemia.

Agregó que en esta etapa, el gobierno reúne datos para determinar los resultados de las medidas de distanciamiento físico y de bloqueo.

En el Reino Unido, casi 8000 personas ya han fallecido en hospitales por coronavirus, más de 65.000 dieron positivo en las pruebas y otros 16.700 están internados con síntomas similares a los que provoca la enfermedad, según el último reporte oficial. Solo en las últimas 24 horas, se registraron 881 nuevas víctimas fatales.

Hasta ahora, las cifras de muertes y contagios en el Reino Unido, uno de los países más afectados de Europa por el avance de la pandemia, han aumentado día a día, y el gobierno recibió críticas por ser de los últimos del continente en decretar medidas generales de confinamiento obligatorio de la población.

Recién el 23 de marzo Johnson ordenó cerrar escuelas, bares, restaurantes y teatros, y limitó la circulación de personas, instando a los británicos a quedarse en sus casas durante tres semanas.

Ahora, Gran Bretaña se acerca a niveles de nuevos casos y muertes similares a los de Italia, el país más castigado de la región.

Mientras tanto el gobierno está en alerta este fin de semana largo por Pascuas, por lo que según el diario Times, dirigentes políticos se preparaban para realizar una campaña instando a la gente a "quedarse en casa".

A su vez, miles de trabajadores del servicio público de salud se quejaron hoy ante los sindicatos por la falta de guantes, máscaras, protectores oculares y batas en los lugares de trabajo. Según Unison, el gremio del personal de la salud, los trabajadores corren el riesgo de trabajar sin el equipo de protección adecuado.