El primer ministro británico, Boris Johnson, afirmó que el Reino Unido está llegando al final de la "primera fase" del brote de coronavirus, pero advirtió que aún es temprano para levantar la cuarentena, mientras que el ministro de Finanzas, Rishi Shunak, anunció que el 25% de las empresas cerró por la crisis, que se suspendieron más de 4 millones de puestos de trabajo y que no todos se podrán salvar.

En su reaparición, luego de haber sido diagnosticado con coronavirus hace un mes e internado luego en el Hospital Saint Thomas de Londres, Johnson pidió paciencia a los británicos en medio de las preocupaciones de los distintos sectores sobre el impacto de la pandemia en la economía y que puede agravarse si se extiende más allá del 7 de mayo.

El gobierno británico anunció el 16 de abril una extensión de tres semanas a la cuarentena por coronavirus que rige desde el 23 de marzo, por lo que se espera otra revisión de las medidas la próxima semana.

Al retomar sus tareas, en su primer discurso desde Downing Street, la residencia del gobierno británico, el primer ministro sostuvo que hay indicios reales de que el país está "pasando por el pico", pero aseguró que es demasiado pronto para aflojar las restricciones ya que podría producirse un segundo pico y "sería un desastre" que causaría un daño más grande a la economía.

Dijo, además, que entiende la preocupación de los comerciantes y empresarios, pero por ahora no es el momento de aliviar las restricciones.

En ese sentido, en una sesión informativa en la Cámara de los Comunes, el ministro Shunak aseguró que una cuarta parte de las empresas en el Reino Unido dejó de operar y anunció que se suspendieron más de 4 millones de puestos de trabajo, mientras que 1,5 millones de personas más reclamaron las ayudas del Crédito Universal.

También aseguró que no hay ninguna duda sobre la gravedad de la situación económica y que la Oficina de Responsabilidad Presupuestaria publicó un escenario que muestra que el coronavirus tendrá un impacto muy fuerte tanto en los hogares como en la economía en general.

Para ayudar a las pequeñas empresas, el ministro anunció un nuevo esquema de "microcréditos", que se podrán solicitar al gobierno hasta un máximo de 50.000 libras.

"Estos son tiempos difíciles y habrá más por venir. Entiendo y comparto la ansiedad de la gente, y aunque nuestras intervenciones han salvado millones de empleos y empresas, no podemos salvar a todos los trabajos y a todas las empresas", expresó.