La economía brasileña retrocedió en el tercer trimestre del año 0,1%, la segunda caída trimestral consecutiva, con lo que el país ingresó en recesión técnica, informó el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).

Este organismo estatal destacó que el Producto Interno Bruto "en el tercer trimestre de 2021 varió -0,1% en comparación con el segundo trimestre de 2021". Esta segunda contracción consecutiva supone una recesión técnica de la economía brasileña.

La principal caída se produjo en el sector agrícola (un retroceso del 8%), mientras que la industria permaneció estable y los servicios subieron 1,1 por ciento.

En comparación con el mismo periodo de 2020 el PIB creció 4%; en el acumulado de los cuatro trimestres terminados en septiembre el crecimiento fue similar, de 3,9%, y en lo que va de este año hasta septiembre la economía avanzó 5,7% respecto al mismo periodo de 2020.

A la baja

En el segundo trimestre la contracción fue de 0,4%, ya que el IBGE revisó el dato inicial divulgado inicialmente (caída de 0,1%).

La economía brasileña viene perdiendo fuerza a lo largo del año, a pesar de la reapertura de las actividades tras las medidas restrictivas implantadas por la pandemia del covid-19.

Desde septiembre, las proyecciones para la economía que elabora semanalmente el Banco Central se están revisando a la baja.

Entre los factores que influyen para estas estimaciones están la elevada inflación y las dudas fiscales por las maniobras del Gobierno para saltarse la regla del "techo de gastos" y aumentar el gasto en el presupuesto de 2022.

La Fundación Getulio Vargas (FGV), el centro privado de estudios económicos más respetado de Brasil, preveía una caída del 0,1 % en el tercer trimestre.

Algunos bancos, como el Itaú, ya prevén una caída del PIB brasileño en 2022.

Motivos

La proyección de los economistas es que, pese a la posible caída en la comparación con el segundo trimestre, el PIB alcanzará en el tercer trimestre un crecimiento de hasta el 4,2% en la comparación con el mismo período de 2020, cuando la economía estaba totalmente paralizada por la pandemia.

La posibilidad de una nueva caída en el tercer trimestre ya la admitió el Banco Central, que el mes pasado divulgó que su Índice de Actividad Económica (IBC-Br), un indicador con el que intenta anticipar el comportamiento del PIB, registró un retroceso del 0,14 % en el tercer trimestre en comparación con el segundo.

Según los economistas, la posible recesión técnica está asociada a la fuerte caída del consumo de las familias brasileñas por la elevada inflación, el aún alto desempleo, la caída de la renta y el encarecimiento del crédito, con los tipos de interés en sus mayores niveles en cuatro años.

La reducción del consumo afecta principalmente al sector servicios, que cuenta con cerca del 73% del PIB brasileño y venía impulsando la recuperación de la economía en los primeros meses.