Brasil perdió 20.832 empleos formales en 2017, con lo que completó tres años consecutivos de reducción de los puestos que cuentan con todas las garantías laborales, informó hoy el Ministerio de Trabajo.

No obstante, la pérdida de empleos en 2017 fue inferior a la de 2016, cuando se eliminaron 1,32 millones de trabajos formales, y a la de 2015, cuando los despidos superaron las contrataciones en 1,53 millones.

Brasil generó 2,223 millones de empleos formales en 2012 y 2,026 millones en 2013, pero ese ritmo fue cayendo a sólo 420.690 plazas con garantía creadas en 2014, cuando el país comenzaba a enfrentar los efectos de la mayor recesión en su historia.

La crisis económica de 2015 y 2016, cuando la economía se retrajo 3,5% y 3,6% respectivamente, provocó una fuerte caída del empleo formal y un salto del desempleo a niveles históricos.

Pese a que la economía brasileña se recuperó en 2017, cuando creció cerca del 1% según las últimas proyecciones, el mercado laboral aún no comenzó a reaccionar y el desempleo continúa elevado.

En 2017 las empresas registraron 14,63 millones de contrataciones y 14,65 millones de despidos, lo que provocó la pérdida de 20.832 empleos formales, según las cifras del Registro General de Empleados y Desempleados (Caged) del Ministerio de Trabajo.