El Gobierno de Brasil permitirá la entrada de ciudadanos extranjeros durante los próximos 30 días, siempre que lleguen en avión. Las personas provenientes del extranjero, en una estadía de hasta 90 días, deberán presentar un comprobante de compra de un seguro de salud válido en Brasil y con cobertura durante todo el periodo del viaje.

La restricción de entrada se mantiene en cinco estados: Mato Grosso do Sul, Paraíba, Rondonia, Rio Grande do Sul y Tocantins. Además, las restricciones de acceso a Brasil por vía terrestre o marítima siguen vigentes.

Los extranjeros podían llegar anteriormente, según un decreto emitido en junio, solo a través de los aeropuertos de Galeao (Río de Janeiro), Brasilia (Distrito Federal), Guarulhos y Viracopos (Sao Paulo).

De esta manera, las autoridades planean aliviar la devastada industria turística de Brasil que según los informes, ya ha perdido unos 122 000 millones de reales (más de 23 600 millones de dólares) debido a la pandemia.

La mayor economía de América Latina sufrirá una caída del 9,1% del PIB este año, según el Fondo Monetario Internacional.