Brasil registró en febrero un superávit en su balanza comercial de 4.907 millones de dólares, el mayor valor ya alcanzado para este mes en los últimos 30 años, desde que el indicador comenzó a ser medido con los actuales criterios en 1989, informó ayer el gobierno.

El saldo positivo en la balanza comercial en febrero fue en un 7,7% superior al del mismo mes de 2017 (4.555 millones de dólares) y en un 77,3 % mayor que el de enero de este año (2.768 millones de dólares), según los datos divulgados por el Ministerio de Industria, Comercio Exterior y Servicios.

El elevado superávit en febrero fue resultado de exportaciones por 17.315 millones de dólares, en un 11,9 % superiores a las del mismo mes del año pasado, e importaciones por 12.408 millones de dólares, en un 13,7 % mayores que las de febrero de 2017.

El buen resultado de febrero permitió que el superávit acumulado en los dos primeros meses del año escalara hasta un récord de 7.676 millones de dólares, con un crecimiento del 7,6 % frente al primer bimestre de 2017 (7.266 millones de dólares).

elevado saldo positivo en la balanza comercial en febrero tuvo peso la venta de una plataforma marítima de explotación de petróleo por 1.535 millones de dó- lares que, pese a que no salió del país, fue transferida por una petrolera a una de sus subsidiarias en el exterior.

Sin este negocio conocido como ‘falsa exportación’, el superávit en febrero habría sido inferior al del mismo mes del año pasado.

El aumento del superávit en lo que va de 2018 fue atribuido a la recuperación de la economía brasileña, que en 2017 creció un 1,0% tras las retracciones del 3,5% en 2015 y del 3,5 % en 2016, lo que provocó un aumento de las exportaciones de las empresas que retomaron su producción.

Las importaciones también aumentaron en febrero impulsadas por la recuperación económica del país, ya que las industrias necesitaron elevar su materia prima extranjera, pero en un ritmo inferior al de las exportaciones.

Tras los 68.000 millones de dó- lares de saldo positivo en la balanza comercial de 2017, el mayor hasta ahora en la historia del país, el Gobierno proyecta para este año una reducción del superávit hasta unos 50.000 millones de dó- lares ante un posible aumento de las importaciones por la propia recuperación económica del país.

“Como preveíamos desde el comienzo del año, esperamos un saldo comercial menor este año, con un crecimiento de las importaciones por encima del de las exportaciones debido principalmente al mejoramiento de la demanda interna”, afirmó el director del Departamento de Estadísticas del Ministerio, Herlon Brandao, en la rueda de prensa en que fue presentado el balance.

El PBI crece 1 por ciento

La retomada del consumo de las familias en un país con 207 millones de habitantes permitió que la economía brasileña creciera un 1,0 % en 2017 tras dos años de retracción y que pusiera fin a una de las más profundas recesiones en la historia del gigante suramericano.

El estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE) informó este jueves que la mayor economía de América del Sur, impulsada principalmente por el aumento del consumo y de la producción agropecuaria, creció un ligero 1,0% en 2017, tras la retracción del 3,5% en 2015 y del 3,5% en 2016, cuando el país encadenó dos resultados negativos por primera vez desde la década de 1930.