El número de familias endeudadas en Brasil alcanzó en abril pasado un récord: los brasileños con deudas alcanzaron el 67,5 por ciento, un incremento de 0,2 puntos porcentuales respecto a marzo y el quinto consecutivo, así como de 0,9 puntos porcentuales respecto a abril de 2020, según la Encuesta de Endeudamiento y Morosidad del Consumidor divulgada el martes por la Confederación Nacional del Comercio (CNC) de Bienes, Servicios y Turismo.

Con relación a la situación de pagos, el porcentaje de las familias con deudas vencidas alcanzó en el período referido el 24,2 por ciento, es decir, 1,1 puntos porcentuales menos respecto al mismo lapso de 2020.

La proporción de brasileños que no podrán pagar sus deudas y que continuarán como morosos descendió a su vez de manera ligera en la variación mensual al 10,4 por ciento.

El presidente de la CNC, José Roberto Tadros, señaló que ya se esperaba un incremento en el endeudamiento, porque el índice crecía en los últimos meses como impacto de la pandemia del nuevo coronavirus en el ingreso de los consumidores.

Señaló que la normalización de las deudas suele tardar más tiempo a pesar del nuevo apoyo económico emergente del gobierno, y de una mejora en la generación de empleos formales.

"Incluso con las dificultades, la población media ha conseguido mantener un nivel de consumo, gracias al mercado laboral, pero ha utilizado más el crédito. Y esto es lo que impulsa nuestro sector, que a su vez ayuda a la economía a moverse", apuntó Tadros.
"Sólo con la inmunización colectiva podemos acelerar esta ecuación y permitir que las familias reduzcan sus presupuestos de la forma en que lo hacen hoy", agregó.

En cuanto a la distribución del endeudamiento, el porcentaje de familias que tienen ingresos de hasta 10 salarios mínimos pasó del 68,4 al 68,6 por ciento, mientras que en el caso de las que perciben más de 10 veces el salario mínimo la proporción se redujo de manera ligera tras cuatro máximos.
 

Privatizaciones de Jair Bolsonaro

 

En ese contexto, el gobierno brasileño estudia vender empresas estatales con la finalidad de tener recursos que permitan crear un fondo para la erradicación de la pobreza, dijo  el ministro de Economía de Jair Bolsonaro, Paulo Guedes.  En una audiencia en la Cámara de Diputados, Guedes aseguró que el fondo sería temporal y estaría destinado a familias de bajos ingresos.

 "Podemos hacer un plan de cuatro o cinco años, vendemos empresas estatales para un fondo de erradicación de la miseria. Durante dos, tres o cuatro años, transferimos propiedades, damos activos a los brasileños más frágiles, pero esto tendrá que ser un esfuerzo conjunto con el Congreso, con una Propuesta de Enmienda Constitucional", explicó Guedes.

La semana pasada, el Supremo Tribunal Federal determinó que el gobierno brasileño establezca una renta básica nacional, la cual serviría para que los más pobres puedan pagar los gastos de alimentación, educación y salud a partir de 2022.

La venta de las empresas estatales y activos del gobierno es uno de los principales puntos del programa del presidente Jair Bolsonaro, aunque por el momento no ha podido deshacerse de ninguna de las principales empresas públicas del país.  Guedes admitió que la ayuda de emergencia concedida por el gobierno brasileño, para que la población con menos ingresos disponga de una renta durante la pandemia, deberá ser sustituido por otro beneficio, es decir, con una fuente de financiamiento permanente.