Los índices de aprobación del primer ministro de Australia, Scott Morrison, cayeron hasta el 37%, en gran parte debido a su criticada gestión de la crisis que sufre el país tras los numerosos y dramáticos incendios que arrasaron 10 millones de hectáreas y causaron la muerte de casi una treintena de personas durante los últimos meses.

Morrison, de acuerdo con una encuesta publicada en el periódico local The Australian, ha visto cómo sus índices de popularidad descendieron bruscamente desde que asumió el poder en mayo de 2019.

El primer ministro conservador fue muy criticado por la falta de respuesta a las peticiones de las comunidades afectadas y la ausencia de una acción más decidida ante la crisis climática. Por su parte, el líder de la oposición, el laborista Anthony Albanese, superó a Morrison con una aprobación del 46%.

La encuesta, elaborada por la empresa australiana Newspoll, mostró también como el 59% de los australianos no está satisfecho con la gestión de Morrison, quien en plena crisis viajó con su familia de vacaciones a Hawai.