En una movida con visos de escándalo, el caso del expresidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, fue puesto arbitrariamente en el primer lugar, dejando a un lado otros siete expedientes que estaban a la espera de fecha para formalizar los juicios por acciones relacionadas con el mismo caso de Lava Jato.

El Tribunal Regional Federal de la 4ª Región (TRF-4) esperará a Lula este 24 de enero para iniciar juicio, dejando pendiente siete acciones de Lava Jato que estaban antes de que el expediente de Lula ingresara a la corte.

La intención del exmandatario es presentarse a los comicios presidenciales de este año en Brasil, lo que no podría concretar si es ratificada su condena de primera instancia a nueve años de prisión dictada por el juez Sergio Moro.

El juez revisor Leandro Paulsen, encargado de pautar las fechas para los juicios de estos siete procesos indicó que la acción ocurrió porque no es necesario llevar un orden cronológico, ya que solo se valora la complejidad de cada uno de los casos.

Entre los casos pendientes se encuentran el de José Carlos Bumlai, un ganadero acusado de corrupción y el de el exministro Antonio Palocci. Sin embargo, durante 2017 el TRF-4 no solo tramitó con rapidez el juicio de Lula sino el del ex tesorero del PT Juan Vaccari Neto y el del ex diputado Eduardo Cunha.

El alcalde de Porto Alegre, Nelson Marchezan Junior, solicitó al presidente Michel Temer que el día 24 de enero cuando se realice la audiencia del juicio de apelación a Lula, envíe al Éjercito para custodiar el recinto.