China canceló más del 60% de los vuelos en Beijing y la ciudad desinfectará todos sus mercados, restaurantes y universidades y testeará a sus trabajadores y responsables por el brote de coronavirus en la capital.

Las medidas se anunciaron luego de que la Comisión Nacional de Salud de China informara de 31 nuevos casos de coronavirus en Beijing, con lo que se elevó a 137 el número de contagios detectados en la capital desde el viernes pasado, la mayoría de ellos vinculados a un mercado de alimentos que fue cerrado.

Los casos son los primeros de transmisión local en China en casi tres semanas y los primeros en Beijing en más de 50 días.

El diario Global Times, del Partido Comunista Chino, informó que 1.255 vuelos de entrada y salida a Beijing, cerca de las dos terceras partes del total de los programados, fueron cancelados luego de que el gobierno municipal aumentara el nivel de emergencia por la Covid-19 al segundo mayor grado.

El Aeropuerto Capital de Beijing es el segundo con mayor actividad del mundo.

El portavoz municipal, Xu Hejian, afirmó en rueda de prensa que conducirán "una inspección preventiva integral en todos los mercados, restaurantes y universidades", que incluirá la realización de test de ácido nucleico.



La elevación del nivel de emergencia en Beijing implica, entre otras medidas, que las comunidades de vecinos volverán a comprobar la identidad y el estado de salud de los residentes y a tomarles la temperatura.

También incluye la suspensión de todas las clases presenciales en educación primaria, secundaria y superior, y el consejo de retomar el teletrabajo.

Asimismo, se cierran los mercados subterráneos, mientras que bibliotecas, museos y parques abrirán durante un tiempo limitado y con una capacidad no superior al 30 % de su capacidad.

En tanto, las comunidades en áreas de riesgo "alto" -por ejemplo, con casos confirmados- quedarán selladas y no se permitirá que nadie salga de ellas.

Con la prioridad puesta en evitar que el brote se propague a otras ciudades, el turismo grupal hacia el interior queda suspendido, y los taxis y remises no podrán trasladar a pasajeros fuera de la capital.