En el marco de la pandemia de coronavirus en ascenso, la situación del sistema de salud de Chile, especialmente en la Región Metropolitana de Santiago, es crítica. “La ciudad y su sistema hospitalario no aguantan otro mes con estos niveles de contagios y el país no puede resignarse a la alta mortalidad que traen apareados”, advirtió Espacio Público, un centro de estudios independiente.

En un comunicado, Espacio Público propone que “el Gran Santiago debe entrar en hibernación, sí, como una ciudad dormida”. Sin una solución a la vista para la crisis sanitaria, el presidente Sebastián Piñera volvió a enfocarse en la otra crisis, la económica, al enviar al Congreso el proyecto de ley que aumenta el llamado Ingreso Familiar de Emergencia, un subsidio estatal a las familias más vulnerables a causa de la pandemia, de 65.000 a 100.000 pesos chilenos (129 dólares aproximadamente) por persona, en caso de no contar con un ingreso formal.

Este nuevo proyecto de ley potencia algunas medidas tomadas por el gobierno, luego de concretar un acuerdo con la oposición y sectores de la sociedad civil, para atacar juntos la crisis sanitaria. “El ingreso familiar de emergencia es una ayuda que va a complementar los ingresos propios de las familias chilenas”, aseguró el mandatario desde el Palacio de La Moneda.

Piñera detalló que la cobertura de este plan llegará al 80% de mayor vulnerabilidad en el corto plazo y que se pagará al 100% en mayo, junio y julio, y al 80% en agosto.
En tanto se conoció el fallecimiento de un alcalde de la Región Metropolitana de Santiago que estaba contagiado de coronavirus y tuvo un infarto.

Autoridades sanitarias informaron de la muerte del alcalde de la comuna (barrio) de Til Til, Nelson Orellana, quien estaba contagiado de Covid-19 desde el pasado 29 de mayo y falleció por un paro cardíaco durante una intervención quirúrgica.