El presidente del Banco Central de Chile, Mario Marcel, presentó, ante la Comisión de Hacienda del Senado, el Informe de Política Monetaria (IPoM) de diciembre de 2019, en el que señala que la actividad tendrá una caída anual de 2,5% en el cuarto trimestre del año, la que se concentrará en octubre y noviembre. Mientras que diciembre debería mostrar un desempeño algo mejor, pero con una alta incertidumbre.

Con esto, en 2019 el PIB total acumulará un crecimiento en torno a 1%, considerablemente por debajo de lo previsto en septiembre (2,25%-2,75%). Esta proyección contempla que tanto el consumo como la inversión tendrán variaciones anuales negativas en la última parte de 2019, con una debilidad especialmente concentrada en sus componentes transables.

En su intervención, Marcel destacó que "el país está atravesando por momentos complejos y la economía, como era de esperarse, los está reflejando con fuerza".

Del mismo modo, agregó que la crisis social "ha provocado importantes disrupciones en el sistema productivo, incidiendo fuertemente en una menor actividad y debilitando el empleo".

De esta manera, Marcel señaló que la perspectiva macroeconómica aporta un grado adicional de preocupación. "La magnitud del impacto de la crisis social es comparable con algunos de los mayores shocks recibidos en el pasado por la economía chilena y amortiguar dicho impacto involucrará recurrir a gran parte de las holguras y a la experiencia acumulada por las autoridades económicas a lo largo de los años".