El temor por una segunda oleada de contagios por coronavirus obligó a las autoridades de Pekín a ordenar el cierre absoluto del mercado mayorista de Xinfadi. De los más de 500 testeos, 45 dieron positivos. 

La medida, que fue decretada de manera preventiva, se da después de la detección de tres contagios íntegramente relacionados con el mercado chino, mientras que los 42 restantes se corresponden a análisis posteriores al confinamiento de la región. 

"Se trata del principal centro mayorista de alimentos de la capital, que cubre una superficie de 112 hectáreas y abastece en torno al 90% de la fruta y la verdura que se consume en Pekín", señaló Pang Xinghuo, funcionario del Centro de Control de Enfermedades local. 

Además, como parte del protocolo preventivo para frenar la propagación del virus, el distrito vecino de Fengtai cerró también 11 vecindarios en las cercanías del centro comercial.

El asunto trascendió al sector alimentario. Pekín rompió el jueves la racha de 55 días sin detectar la transmisión local del coronavirus, y la idea que se impulsaba desde la capital de China de querer reinstaurar el ciclo lectivo presencial, nuevamente fue retrasada, junto al plan de reapertura de cines. En tanto, se retomaron restricciones en sectores que ya operaban con "relativa normalidad", como los centros de entrenamiento deportivo.

"El virus no se ha erradicado. Sigue entre nosotros. Por eso, es inevitable que se den algunas cadenas de transmisión local. La buena noticia es que ahora sabemos más sobre el coronavirus y que tenemos los protocolos necesarios para acotar, controlar, y rastrear esos focos", enfatizó Jian Zhou, presidente del Hospital de Xuhui, en Shanghái.