El gobierno de China rechazó las acusaciones de varios países, incluidos Estados Unidos (EEUU) y la Unión Europea (UE) de organizar una ola de ciberataques que afectó a un sinnúmero de organizaciones por todo el mundo, incluida la compañía tecnológica Microsoft.

" China rechaza firmemente las acusaciones sin fundamento hechas por el Gobierno australiano sobre asuntos cibernéticos, siguiendo los pasos y repitiendo la retórica de EE.UU.", afirmó el vocero de la Embajada china en Australia.

Asimismo, el gigante asiático señaló que EE.UU., el país líder en ciberataques maliciosos, es bien conocido por espiar a muchos países, incluidos sus aliados.

"El Gobierno de China es un defensor devoto de la ciberseguridad y se opone firmemente y persigue cualquier forma de ciberataques y crímenes de acuerdo con la ley", reza otro comunicado, emitido por la Embajada de China en Nueva Zelanda, como respuesta a las acusaciones por parte del Ejecutivo neozelandés.

Acusadores

"Hacer acusaciones sin pruebas es una difamación maliciosa", aseveró el funcionario, al señalar que, dada la naturaleza del ciberespacio, las acusaciones deben ser respaldadas por pruebas sólidas, según señaló el sitio web RTenespañol.

El país asiático instó a los países a "trabajar juntos para afrontar solidariamente los retos mediante diálogo y cooperación".

El 19 de julio, Washington publicó un comunicado, acusando al Gobierno de China de realizar ciberataques contra empresas privadas, incluido ciberespionaje a través de las vulnerabilidades en el 'software' Microsoft Exchange Server. Paralelamente,  y siguiendo la línea marcada por esa declaración de EE.UU., se sumaron a las acusaciones la OTAN, la UE, Australia, Reino Unido, Canadá, Japón y Nueva Zelanda.