El Gobierno de China rechazó la reunión celebrada el pasado martes en Vancouver, Canadá, para tratar el programa nuclear de Corea del Norte, en el que participaron los países que fueron parte de la coalición de las Naciones Unidas durante la guerra de Corea de 1950-1953.

El portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Liu Kang, precisó que el encuentro careció de legitimidad, ya que asistieron 20 países que de una forma u otra participaron en la guerra de Corea, desde EE.UU. a Canadá, pasando por el Reino Unido, Francia, Australia, Colombia, Grecia o Luxemburgo.

"Como todos saben, la llamada coalición es un producto de la guerra fría que hace tiempo quedó en el pasado, la reunión (...) es un reflejo claro del pensamiento de la guerra fría que solo puede crear diferencias en la comunidad internacional, socavar los esfuerzos conjuntos en el avance de una solución pacífica del problema nuclear de la península coreana", señaló el funcionario chino.

Kang destacó que "sin la participación de las partes importantes de este asunto la reunión no puede ayudar a ofrecer soluciones adecuadas", además de que cuestionó la "legalidad" del encuentro de la ciudad canadiense.

El gigante asiático instó a apoyar el acercamiento que hubo "a duras penas" entre ambas Coreas, y a retornar las conversaciones a seis bandas (EE.UU., Rusia, China, Japón y las dos Coreas) dentro del marco del Consejo de Seguridad de la ONU, añadió.

"Los hechos han demostrado una y otra vez que únicamente imponer presiones y sanciones será contraproducente", insistió el portavoz oficial chino.