China anunció una reestructuración de su gobierno con nuevos ministerios, que incluyen una Comisión Nacional de Supervisión que operará con independencia y reforzará controles; un ministerio de Recursos Naturales, otro de Ambiente Ecológico y uno vinculado a asuntos con extranjeros.

El plan de reforma estatal, presentado por el consejero de Estado Wang Yong ante la Asamblea Nacional Popular (ANP, Legislativo), afecta a 11 de los 25 ministerios, con dos nuevos, uno de Asuntos de Veteranos y otro de Atención de Emergencias.

El dato central es la creación de una poderosa agencia que extenderá la campaña anticorrupción que comanda el presidente, Xi Jinping, hacia el seno del gobierno y del Partido Comunista que observa de cerca a funcionarios, policías, fiscales, juzgados y ejecutivos de empresas estatales.

Esta Comisión Nacional de Supervisión estará al nivel del gobierno central y por encima del Poder Judicial, operará de forma independiente y al margen de los tribunales y actuará contra la corrupción, las actividades ilícitas o si los funcionarios no implementan bien los objetivos políticos, consignó la agencia DPA.

La agencia, que absorberá el actual órgano anticorrupción que castigó a más de 1,3 millones de funcionarios desde que Xi llegó al poder en 2012, podrá interrogar y detener a sospechosos hasta durante seis meses sin el permiso de un juez, según un documento leído en el Congresos Nacional del Pueblo.

Los reguladores bancarios y de seguros se unirán en una sola entidad y los organismos locales del Estado y de Hacienda se fusionarán y se creará una nueva autoridad de supervisión del mercado.

Los observadores interpretan que estos cambios reducirán la burocracia y al mismo tiempo permitirán un mayor control del Partido sobre el Estado, en un momento de creciente concentración del poder de Xi.