China y Rusia expresaron su satisfacción por la reanudación del diálogo directo entre las dos Coreas, como una vía para aliviar las tensiones en la península, en tanto Estados Unidos y Japón coincidieron en la importancia de aumentar la presión sobre Pyongyang para frenar su programa nuclear y acabar con sus "acciones amenazantes".

Las potencias reafirmaron así sus posiciones previas luego de que las dos Coreas decidieran reabrir la

"línea roja"de comunicación militar y Pyongyang anunciara el envío de una delegación a los Juegos Olímpicos de Invierno en la surcoreana PyeongChang, "Esperamos que estas conversaciones sean un buen comienzo para mejorar las relaciones entre las dos Coreas y promuevan su reconciliación y cooperación", indicó hoy el portavoz de la cancillería china, Lu Kang, en rueda de prensa en Beijing, poco después de que se iniciara el encuentro en la militarizada frontera que separa a los dos países que técnicamente siguen en guerra hace seis décadas.

"Estamos contentos de ver que se mantienen estas conversaciones de alto nivel entre ambas partes", destacó el vocero del gigante asiático, principal aliado de Corea del Norte, quien mostró su confianza en que el diálogo permita reducir la tensión en la península dividida y pidió a la comunidad internacional que proporcione más apoyo y comprensión a estos esfuerzos.

En la misma línea, el Kremlin acogió "con beneplácito los contactos directos entre los representantes de las dos Coreas y sopesó que es el único modo para aliviar las tensiones históricas en la región, que se incrementaron en 2017 por los ensayos nucleares de Pyongyang y las reacciones beligerantes del presidente estadounidense Donald Trump.