Tran Thanh Nghiem, comandante de la Armada de Vietnam, acordó con el almirante Shen Jinlong, comandante de la Armada china, establecer una línea directa entre ambos países en busca de aliviar las tensiones en el mar de China meridional y en consonancia con el acuerdo entre sus líderes de mejorar las relaciones diplomáticas y comerciales.

Ambos militares acordaron "mejorar el intercambio de información relacionada con situaciones en el mar y asuntos de interés mutuo, estudiar la posibilidad de establecer una línea directa para conectar las dos Armadas y mantener el mecanismo de patrulla conjunta en el golfo de Tonkin".

A finales de mayo el presidente chino, Xi Jinping, y el presidente vietnamita, Nguyen Xuan Phuc, hablaron por teléfono y se comprometieron a aumentar la cooperación en varias áreas. "Las dos partes deben continuar usando una perspectiva estratégica y de largo plazo para ver la relación entre las dos partes y los dos países, para anclar las relaciones China-Vietnam en la dirección correcta", dijo el líder chino.

"El Partido Comunista y el Gobierno de China se adherirán firmemente a la política de amistad con Vietnam. Agradecemos al nuevo liderazgo de Vietnam por continuar dando máxima prioridad a las relaciones exteriores con China", agregó.

Phuc y Xi Jinping se agradecieron mutuamente por la cooperación entre ambos países

En este sentido, el presidente chino declaró que deberían trabajar para promover una "sinergia de alta calidad" entre su plan bilateral Dos Corredores y un Círculo Económico, que ya tuvo dificultades para despegar, y el megaproyecto de infraestructura de la Iniciativa de la Franja y la Ruta.

Todo esto contó con grandes elogios de Nghiem, que celebró los esfuerzos para mejorar la cooperación de defensa bilateral y las reuniones periódicas entre los líderes navales, la organización de patrullas y los ejercicios navales conjuntos, según informó South China Morning Post.

Estas declaraciones siguieron la línea de Phuc, que había pedido fortalecer su cooperación sobre el coronavirus (Covid-19), mejorar la calidad y eficiencia de su cooperación comercial y de inversión, mantener la paz y la estabilidad en el mar, manejar los asuntos marítimos de acuerdo con reglas definidas internacionalmente, como la Convención de las Naciones Unidas de 1982 sobre Derecho del Mar, y seguir coordinando actividades en foros multilaterales.

La disputa por el mar de China Meridional

El conflicto viene desde hace más de 60 años. China asegura que gran parte de esa superficie les corresponde por razones históricas, ya que hasta 1930 nadie había iniciado disputas territoriales. Sin embargo, tanto Vietnam como Malasia y Filipinas también reclaman parte del mar, y los cuatro países han instalado bases militares y su marina en las aguas de China Meridional.

La disputa, obviamente, no es únicamente una cuestión de orgullo. En esa zona hay grandes reservas de gas y petróleo y, además, forma parte de una de las rutas comerciales más grandes del mundo, por lo que una porción de ese mar sería altamente rentable para cualquier país.

Las tensiones han ido en aumento en los últimos años

Pese a esto, Pekín ha estado trabajando con las naciones regionales para llegar a una solución diplomática. El Código de Conducta en el mar de China Meridional estandarizaría las interacciones marítimas, incluida la cuestión de dónde podrían ir las flotas pesqueras de cada nación, pero las negociaciones se detuvieron debido al inicio de la pandemia del Covid-19.

China y la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) se comprometieron desde entonces a redoblar sus esfuerzos, y en medio de la disputa entre Filipinas y China a principios de este año sobre los barcos pesqueros chinos cerca del disputado Whitesun Reef, Manila y Pekín acordaron "implementar plena y efectivamente" la Declaración de 2002 sobre la conducta de las partes y "acelerar las consultas sobre el Código de Conducta en el mar de China Meridional".