El ex máximo responsable de los Mossos dEsquadra (policía catalana) Josep Lluís Trapero se sentó en el banquillo de los acusados de la Audiencia Nacional de España, para ser juzgado junto a otros tres altos cargos políticos y policiales por su colaboración en el fallido proceso de secesión de Cataluña de 2017. Trapero, el ex director de la policía catalana Pere Soler y el ex secretario general de Interior César Puig, están acusados de rebelión y afrontan un pedido de 11 años de prisión, mientras que la cuarta acusada, la intendente Teresa Laplana, está imputada por sedición. A Trapero, la Fiscalía le atribuye un papel activo de colaboración con los planes secesionistas y, concretamente, el tribunal analizará sus órdenes ante las protestas al considerar que tuvo un rol clave en la "pasividad de los agentes catalanes que facilitó la celebración del referéndum ilegal".