El juicio sobre la extradición a Estados Unidos del fundador de WikiLeaks, Julian Assange, comenzó en Londres con un alegato de la parte demandante, en el que se sostuvo que el periodismo no puede ser utilizado como excusa para violar la ley.

Washington requiere a Assange desde 2010 por la difusión de miles de documentos que se pretendían conservar en secreto y cuya divulgación incomodó a las Fuerzas Armadas y a los artífices de la política exterior de Estados Unidos.

Uno de los representantes legales en el juicio de la parte estadounidense, James Lewis, sostuvo en la audiencia de apertura que el material difundido por Wikileaks, que filtró miles de documentos clasificados de los servicios de Inteligencia y del Gobierno de Estados Unidos, puso en riesgo a ciudadanos en países gobernados por regímenes represores.

"La defensa sugiere que se ha exagerado el riesgo que corrieron los informantes cuyas identidades fueron difundidas. Pero me gustaría recordar a la corte que estas personas estaban pasando información de regímenes como Irán y organizaciones como Al Qaeda", añadió el abogado Lewis, citado por DPA.

El juicio se desarrolla en Woolwich Crown Court, en el sureste de Londres, y a la cita acudió Assange, trasladado desde la prisión de alta seguridad de Belmarsh, próxima al tribunal.

Esta semana se llevarán a cabo las audiencias en las que el tribunal escuchará las posturas de las partes y luego las audiencias entrarán en receso para el análisis de las pruebas, en un proceso que puede demorar varios meses antes de que se conozca la sentencia.