Miles de tiendas abrieron en toda Inglaterra por primera vez en tres meses, como parte de la flexibilización de la cuarentena por coronavirus en todo el Reino Unido.

El gobierno del primer ministro Boris Johnson impuso un confinamiento el 23 de marzo y todos los negocios minoristas no esenciales tuvieron que cerrar a medida que el contagio se extendió por todo el país, pero en el último mes y medio esas medidas se fueron flexibilizando de manera parcial.

Pese a que el premier británico instó a reactivar el consumo, en las primeras horas de la reapertura, en especial en Londres, no se llegó a la afluencia que había antes de la cuarentena.

Protocolo para hacer las compras

Las tiendas permitieron el ingreso de un número limitado de clientes, utilizando una puerta de entrada y otra de salida y con uso obligatorio de alcohol en gel, y algunos ofrecían barbijos y guantes.

Si bien las máscaras son obligatorias en el transporte público a partir de hoy, no se impuso en las tiendas, pero los minoristas se focalizaron en el distanciamiento social con marcas y señales en el piso.

En la reapertura en Inglaterra (en Irlanda del Norte abrieron la semana pasada, y Escocia y Gales todavía no han fijado fechas) hubo grandes promociones y descuentos del 50% y hasta el 70% y algunas tiendas se animaron a presentar shows musicales en vivo.

Una de las novedades es que la mayoría de los locales permiten probarse las prendas y los zapatos bajo un estricto protocolo de desinfección.

Desde primera hora de la mañana se observaron largas filas de compradores ante los comercios de ropa y de calzado de ciudades como Londres, Liverpool, Manchester o Bristol. Consultoras como Springboard calcularon que al mediodía en calles muy transitadas como la londinense Oxford Street el número de peatones aumentó un 51,7% en comparación con la semana anterior. Mientras, los centros comerciales recibieron alrededor de un 37% más de visitantes.

Sin embargo, las cifras representan una caída en el número de clientes de un tercio frente al mismo período del año pasado. Las limitaciones en el número de clientes dentro de las tiendas, debido a la regla de los dos metros de distancia de seguridad, fueron la razón por la cual se observaron las filas de personas en las calles.

Las filas más largas de compradores se observaron frente a las sucursales de la low cost Primark, de Sport Direct (firma especializada en zapatillas y ropa deportiva), así como de la española Zara. Todas tenían ya rebajas.