El informe del Rusiagate reveló hoy que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intentó tomar el control de la investigación y luego forzar la expulsión del fiscal especial, Robert Mueller, para impedir que investigue su posible intento de obstruir a la Justicia, pero agrega que la evidencia reunida no es suficiente para presentar cargos.

Trump festejó que no pueda avanzarse en un pedido de juicio político, ya que la publicación del documento, de más de 400 páginas, ponen fin a casi dos años de especulaciones, pero, al mismo tiempo, abre la puerta a una nueva guerra entre los dos principales partidos políticos estadounidenses.

Y es que el informe sobre el Rusiagate relata varios episodios en los que Trump ordenó a colaboradores suyos tratar de influir o restringir la investigación acerca de si funcionarios rusos actuaron en coordinación con el equipo de campaña del neoyorquino en las elecciones presidenciales de 2016.

Según Mueller, esos esfuerzos "fueron infructuosos" debido a que muchas de las personas que rodearon al presidente se negaron a acatar sus órdenes

El Rusiagate surgió cuando, en diciembre de 2016, The Washington Post informó que el Gobierno de Rusia intervino en las elecciones que en noviembre dieron por ganador al entonces candidato Trump. Según determinó la Agencia Central de Inteligencia ( CIA), especialistas rusos hackearon correos del Partido Demócrata y del Partido Republicano para luego filtrar a Wikileaks solo lo hallado en la agrupación de la oponente Hillary Clinton. De esta manera, se buscó el triunfo electoral del postulante republicano.

El gobierno de Barak Obama expulsó diplomáticos, sancionó a agencias de Inteligencia, congeló bienes y prohibió el ingreso a Estados Unidos de empresas que apoyaron en el hackeo; Michael Flynn, asesor de Seguridad Nacional de Trump, aceptó haberle mentido al vicepresidente Mike Pence y admitió conversaciones con el embajador ruso en Washington, Sergey Kislyak, por lo que renunció a su cargo.

El Buró Federal de Investigaciones ( FBI) tomó la investigación pero Trump despidió a su director, James Comey. El  New York Times reveló que el Presidente le había pedido que archive el caso.

En un momento, Trump estaba tan preocupado que llegó a creer que se avecinaba el final de su mandato, informó la cadena de noticias CNN.

"Oh, Dios mío. Esto es terrible. Este es el final de mi Presidencia", dijo el mandatario luego de dejarse caer en una silla. "Estoy jodido", agregó.

Eso fue en mayo de 2017. Poco después, en junio del mismo año, Trump le ordenó al vice fiscal general, Rod Rosenstein, expulsar a Mueller por un presunto conflicto de intereses.

Rosenstein se negó argumentando que prefería renunciar antes de desencadenar una crisis del tamaño del Watergate, el caso que terminó con la presidencia de Richard Nixon en 1974, tras cuatro años de investigación.

Dos días más tarde, Trump hizo otro intento de alterar el curso de la investigación, reuniéndose con su ex jefe de campaña Corey Lewandowsky, a quien le dio un mensaje para el entonces fiscal general, Jeff Sessions.

Sessions debía decir públicamente que la investigación era "muy injusta" con el Presidente y que Mueller debería limitarse a investigar las intromisiones electorales para futuras contiendas, algo que el ex fiscal general no hizo.

En tanto, Comey se presentó ante el Senado y confirmó que el Gobierno intentó frenar todas las indagaciones; lo que podría motivar un proceso de impeachment con fines de destitución contra Trump siempre que pueda determinarse que el mandatario cometió el delito de obstrucción a la Justicia, algo que le corresponde al fiscal especial Müller.

Uno de los últimos hitos del caso fue aportado por el ex jefe de campaña Paul Manafort . Según el sitio Buzzfeed, el FBI investigó una serie de dudosas transferencias de dinero por un total de tres millones de dólares entre 2012 y 2013.

Hoy, en un evento no relacionado en la Casa Blanca, Trump dijo a los asistentes que estaba "teniendo un buen día" y agregó "no hubo colusión y no hubo obstrucción". Además, renovó su pedido de que se investiguen los orígenes de la investigación en su contra.

Más tarde, subió a Twiter una imagen de él mismo inspirada en la serie Juego de Tronos con la leyenda: "sin obstrucción, sin colusión. Se acabó el juego".

Al mediodía de este jueves, el Departamento de Justicia publicó una versión del informe, 90 minutos después de que el Fiscal General William Barr ofreciera su propia conclusión de los hallazgos.

Casi sobre el final de la conferencia de prensa, en la que Barr dio noticias positivas sobre Trump, desde las filas demócratas acusaron a Bar de hacer "girar el informe" en nombre de Trump. Barr rechazó la pregunta y cerró la sesión de preguntas y respuestas.
Al término de la conferencia de prensa, el presidente de la Comisión Judicial, Jerrold Nadler, envió una carta al propio Mueller en la que le solicitó declarar ante el Congreso "a más tardar, el 23 de mayo".

Mueller evaluó 10 episodios de intentos de obstruir a la Justicia pero no pudo determinar de manera concluyente que Trump cometió una obstrucción criminal

Entre los episodios investigados figura el despido del jefe del FBI, James Comey, la directiva de despedir a Mueller y los repetidos intentos de alentar a los testigos para que no cooperen, algo que los abogados de Trump consideraron dentro de los poderes constitucionales del Presidente. 

En cuanto a si la campaña de Trump conspiró con el Kremlin durante la campaña presidencial de 2016, Mueller escribió que "si bien la investigación identificó numerosos vínculos entre personas vinculadas al gobierno ruso y personas relacionadas con la campaña de Trump, la evidencia no fue suficiente para apoyar cargos penales".