El impacto recesivo provocado por el coronavirus en la región, ya prevé un desplome de la actividad económica latinoamericana en torno al 5,2%, según precisó el Fondo Monetario Internacional (FMI). Los gobierno locales intentan atenuar los índices en rojo y ponen en marcha programas asistenciales para la población más vulnerable. 

Brasil: Coronavocuher

El gobierno de Jair Bolsonaro puso en marcha el auxilio de emergencia del trabajador por USD 120 para los informales, mientras que para las mujeres sostén de familia, el monto a cobrar se elevó a 240 dólares.

La partida de 98 mil millones de reales (USD19 mil millones) alcanzó "40 y 50 millones de personas" en Brasil, subrayó  Pedro Guimaraes, presidente de la Caixa Económica, entidad financiera por la que canalizó más de 30 millones de cuentas nuevas para personas que no estaban bancarizadas. 

Chile: IFE 

El país cordillerano inició el sábado pasado el pago de un bono también denominado Ingreso Familiar de Emergencia (IFE ),  destinado a los hogares cuyos ingresos sean provienen de trabajos informales y en los adultos mayores de 70 años.

"Ya está depositado en las cuentas RUT de 499.000 hogares, que incluyen 1,7 millones de personas, el pago del primero de los tres meses que abarca el Ingreso Familiar de Emergencia", anunció el presidente Sebastián Piñera.

De esta forma, en hogares con ingresos informales, una familia de cuatro personas recibirá el primer mes un total $260.000 pesos (USD 320), mientras que a una de seis se le entregarán $345.000 pesos (USD 425).

Bolivia: Bono Universal de Bs 500 

La presidente de Bolivia, Jeanine Áñez, también puso en marcha un bono de asistencia económica para los trabajadores informales. 

El beneficio de Bs 500 impactó en 4 millones de personas, que empezaron a percibirlo el 30 de abril.

“Sé qué un Bono Universal de Bs 500 no es mucho dinero para semejante momento, pero tengo una certeza: seguiremos mejorando”, precisó la mandataria. 

Paraguay: Auxilio para trabajadores formales

El presidente de Paraguay, Mario Abdo, amplió a mediados de mayo, el primer beneficio para trabajadores formales con sueldos superiores a 4 salarios mínimos (G. 4.385.678 equivalente a unos 45.000 pesos) y, habilitó el segundo pago a aquellos que continúen con contratos suspendidos a causa de la pandemia. 

Uruguay: Menor incidencia del Covid-19

Con una baja tasa de contagio, y la inexistencia de una cuarentena obligatoria, el presidente Luis Lacalle Pous, puso en marcha el Programa de Crédito Dirigido, una línea de préstamos para ayudar a las pymes. Además, reforzó los fondos del Sistema Nacional de Garantía para que más pequeñas empresas puedan acceder a los créditos, con garantía estatal.

Para los monotributistas, el gobierno lanzó un subsidio de USD 156 ( 6799 pesos uruguayos) liquidados en abril y mayo, junto a un seguro por cese de actividad y un crédito blando de USD 276 (12.000 pesos uruguayos). Los trabajadores formales, también fueron beneficiados por un subsidio que el Banco de Previsión Social abonará para que sus ingresos no sean inferiores al 75% del promedio de sus ingresos en los últimos seis meses.