Estados Unidos suma su séptima noche de disturbios, con saqueos a tiendas de la mítica quinta avenida, y el despliegue de fuerzas de choque, tras las revueltas desatadas por el homicidio de George Floyd en la ciudad de Minneapolis. En tanto, el presidente nortemericano Donald Trump calificó de "vergüenza" las manifestaciones y desafió: "Soy su presidente de la ley y el orden".

"Lo que pasó el domingo fue una vergüenza total", subrayó el mandatario estadounidense en relación a las revueltas en cercanía a la Casa Blanca. Con más de 5000 detenidos, el país del norte sigue tensionado por la violencia registrada en las "marchas contra el racismo". 

Aunque en su mayoría fueron pacíficas, este lunes por la noche nuevamente se reportaron estallidos de violencia en Manhattan. Varias tiendas de Union Square fueron saqueadas, al igual que comercios menores, por lo que el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, extendido el toque de queda para esta noche de martes.

Mientras tanto, la postura de Trump sigue despertando rechazos tras amenazar con desplegar el ejército si las autoridades estatales y locales "no son capaces" de contener los disturbio.

"Rápidamente resolveré el problema por ellos. Voy a movilizar todos los recursos federales disponibles, civiles y militares, para parar los disturbios y los saqueos, para acabar con la destrucción y los incendios y para proteger los derechos de los estadounidenses respetuosos con la ley", enfatizó. 

Después de referirse a las revueltas, el mandatario selló su discurso dirigiéndose a la Iglesia Episcopal de San Juan, en donde se dejó fotografiar con la biblia en la mano y sentenció: "Somos el país más grande del mundo”