En el marco de la causa Lava Jato, la justicia brasileña condenó a 40 años de prisión al financista Leonardo Meirelles por integrar una asociación ilícita para la evasión y el lavado de dinero. Meirelles, por cuyas manos pasaron muchos de los sobornos pagados por la empresa Odebrecht, en su momento fue también acusado de girar fondos a favor del ex jefe de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) Gustavo Arribas.

El juez federal Luiz Antonio Brunat consideró probado que Meirelles encabezó una institución financiera sin autorización, creando empresas "de papel" para mover fondos ilícitos entre Brasil, Hong Kong y distintos paraísos fiscales. Según el juez, Meirelles actuó bajo las órdenes de Alberto Youssef, acusado de ser el cambista del Lava Jato, "desde 2012 y hasta marzo de 2014", junto con su hermano Leandro y otros siete acusados.

Más allá de la condena a 40 años, la pena se redujo a cuatro bajo régimen abierto por el acuerdo que firmó con el Ministerio Público Federal (MPF) brasileño en tanto “delator premiado”, aportando sus conocimientos del caso para la investigación del Lava Jato.