El ex gerente de la campaña presidencial del mandatario estadounidense Donald Trump, Paul Manafort, fue condenado ayer a 73 meses de prisión bajo dos cargos de conspiración.

La sentencia fue dictada por un juez en el estado de Washington días después de que Manafort, en un caso aparte procesado en Virginia, fuera sentenciado a 47 meses de prisión por fraude y evasión fiscal tras haber sido declarado culpable de irregularidades financieras.

La decisión de ayer, no obstante, precisa que 30 de los 73 meses serán cumplidos por Manafort en paralelo con la sentencia de Virginia, lo que reduce a 43 meses los poco más de seis años de condena dictados.

Como resultado de estas dos decisiones judiciales, el exjefe de campaña de Trump, que hasta este momento se enfrentaba a 12 cargos criminales, deberá cumplir un total de 90 meses de prisión ùsiete años y medioù, de los que adicionalmente serán descontados los nueve meses que ya ha cumplido tras las rejas.

En septiembre del año pasado, Manafort, de 69 años, se había declarado culpable de los dos cargos de conspiración sobre los que se basa la actual sentencia. En concreto, se trata de conspiración contra EE.UU. y conspiración para obstruir a la Justicia, según indican los documentos legales.

En ese entonces se había reportado que la declaración de culpabilidad resultó de un pacto entre Manafort y el fiscal especial Robert Mueller, que investiga la supuesta injerencia rusa en las elecciones estadounidenses del 2016.

Manafort, que dirigió la campaña presidencial de Trump entre marzo y agosto de 2016, se entregó en octubre de 2017 al fiscal especial Mueller en el curso de su investigación del "Russiagate".

Sin embargo, en lugar de que esto resultara en evidencia de que hubo colusión entre la actual Administración estadounidense y el Kremlin, los fiscales lo acusaron de delitos financieros relacionados con su labor de lobby en Ucrania, que no tenía nada que ver con los comicios de 2016.